Uno de los primeros eventos astronómicos relevantes del mes llegará con la lluvia de meteoros Pegásidas, que tendrá su máxima intensidad durante la madrugada del 10 de julio. El fenómeno podrá observarse desde diferentes regiones de México siempre que las condiciones del clima permitan una buena visibilidad.
La actividad de esta lluvia de estrellas inició el 1 de julio y continuará hasta el día 20, aunque será durante las noches del 9 y 10 de julio cuando los observadores tendrán mayores posibilidades de apreciar los destellos en el cielo.
Especialistas recomiendan buscar un lugar oscuro y alejado de la iluminación urbana, además de mirar hacia el firmamento después de la medianoche y antes del amanecer, cuando la posición del punto radiante favorece la aparición de meteoros.
Aunque las Pegásidas no se caracterizan por ser una de las lluvias más abundantes del año, en un escenario ideal podrían observarse entre tres y cinco meteoros por hora. La poca luminosidad de la Luna durante esos días ayudará a distinguir mejor los trazos luminosos.
El fenómeno recibe su nombre porque su punto de origen aparente se encuentra cerca de la estrella Markab, ubicada en la constelación de Pegaso. Sin embargo, los astrónomos señalan que no es necesario dirigir la vista hacia un sitio específico, ya que los meteoros pueden atravesar distintas zonas del cielo.
Para disfrutar de la experiencia, recomiendan permanecer en espacios con poca contaminación lumínica, como zonas naturales, playas poco iluminadas o áreas elevadas. También aconsejan esperar unos minutos en la oscuridad para que la vista se adapte y evitar revisar constantemente dispositivos electrónicos.
Los expertos sugieren revisar el pronóstico meteorológico antes de salir, llevar ropa adecuada para las temperaturas nocturnas y contar con agua o algún alimento si la observación se realiza durante varias horas.
El origen de las Pegásidas está relacionado con los restos del cometa C/1979 Y1 (Bradfield). Al cruzar la Tierra por la zona donde quedaron partículas del cuerpo celeste, pequeños fragmentos ingresan a la atmósfera y se queman por la fricción, creando los destellos conocidos como estrellas fugaces.
El calendario astronómico de los próximos meses también contempla otros espectáculos, como las Delta Acuáridas a finales de julio y las Perseidas en agosto, esta última considerada una de las lluvias de meteoros más llamativas del año.
