El dominio de Pixar volvió a imponerse en la taquilla norteamericana. Toy Story 5 no solo se mantiene como la película más vista del momento, sino que ya se perfila como uno de los grandes fenómenos del año, mientras que el arranque de Supergirl dejó un sabor amargo para DC Studios, con cifras muy por debajo de lo esperado.
La cinta animada logró 70 millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, a lo que suma 89.1 millones en mercados internacionales. Con ello, su recaudación global asciende ya a 585 millones de dólares en apenas dos semanas, consolidando el poder comercial de la franquicia de Pixar incluso en su nueva entrega.
En el extremo opuesto, Supergirl debutó con 38 millones de dólares en Norteamérica y otros 30 millones en el extranjero. Aunque no es una cifra menor en términos absolutos, el resultado fue considerado insuficiente para una producción con un presupuesto cercano a los 170 millones de dólares y altas expectativas dentro del universo de DC.
El proyecto, dirigido por Craig Gillespie, forma parte de la nueva etapa de DC Studios encabezada por James Gunn y Peter Safran. Sin embargo, su recepción crítica ha sido irregular: registra 56% de aprobación en Rotten Tomatoes y una calificación “B-” en CinemaScore, señales de una respuesta tibia por parte del público.
El desempeño en taquilla coloca a Supergirl por debajo de otros tropiezos recientes del estudio, como The Flash, y apenas ligeramente por encima de Joker: Folie à Deux en su fin de semana de estreno, lo que reaviva dudas sobre la recuperación del universo cinematográfico de DC.
Mientras tanto, analistas como David A. Gross, de FranchiseRe, señalan que el género de superhéroes enfrenta una pérdida de impulso tras la pandemia, especialmente en producciones protagonizadas por personajes femeninos, pese a los éxitos previos de títulos como Wonder Woman y Captain Marvel.
En paralelo, DC Studios ya perfila su calendario con nuevos proyectos como Clayface, previsto para octubre, y Man of Tomorrow, secuela de Superman, programada para 2027, en un intento por estabilizar su narrativa cinematográfica a largo plazo.
