Lo que pintaba para ser uno de los escándalos de logística más grandes de esta Copa del Mundo 2026, terminó en un "usted disculpe" por parte de la FIFA. Por fin reinó la cordura: el México contra Inglaterra no se mueve.
Después de horas de auténtica incertidumbre, filtraciones y el coraje de millones de incondicionales que ya tenían armada la carnita asada, la FIFA echó para atrás el polémico cambio de horario para el choque de Octavos de Final del Tricolor. ¿El motivo? Un daño colateral llamado Brasil.
EL EFECTO DOMINÓ
En el futbol moderno los derechos de transmisión y las parrillas televisivas mandan. La intención de mover el horario del duelo entre mexicanos e ingleses parecía un capricho dictado desde Europa, pero a los de traje y corbata se les olvidó usar la calculadora.
Al intentar adelantar el encuentro, la FIFA no se dio cuenta de que había un tercer involucrado que iba a salir perdiendo. El nuevo horario propuesto afectaba directamente el choque entre Brasil y Noruega, programado a las 14:00 horas (tiempo del centro de México).
Sencillo. Si el Tri y el quipo de los Tres Leones empataban en tiempo regular y se obligaba el alargue con los tiempos extra y unos hipotéticos penales, ambos partidos se iban a empalmar en la televisión a nivel global. ¡Un auténtico suicidio mediático! Nadie en su sano juicio va a competir por el rating contra la Verdeamarela en una fase definitiva, y mucho menos las televisoras iban a permitir dividir a la audiencia.
"No puedes empalmar a México, Inglaterra y Brasil en la misma ventana de transmisión. Era una locura logística y televisiva que la FIFA intentó pasar por alto".
Tras la fuerte presión de las cadenas televisivas y, sobre todo, al darse cuenta del garrafal error de cálculo con el partido de los brasileños, la FIFA no tuvo más remedio que tragarse sus palabras y emitir el comunicado oficial que todo el país esperaba.
Y todo regresa a la normalidad:
México vs. Inglaterra
Domingo 5 de julio de 2026
18:00 horas (Tiempo del Centro de México)
Estadio Ciudad de México
