SAN PEDRO POCHUTLA.- Carecen de equipos y materiales adecuados, viven al día para adquirir el combustible que les permita moverse ante cada emergencia, no cuentan con sueldos ni un espacio digno para establecer su base; pero a casi cuatro años de su creación, el honorable cuerpo de bomberos “El Pochutleco” se ha ganado a pulso, el respeto y la confianza de los habitantes de este lugar.
Con un trabajo incansable de 24 horas al día, que ante las adversidades es alimentado por la pasión de servicio al prójimo, los bomberos de Pochutla celebran su día gracias al respaldo de la ciudadanía, que les ha permitido seguir adelante con su impulso moral y en muchas ocasiones económico, dada la falta de apoyos suficientes por parte de los gobiernos local y estatal.
“El trabajo nos recomienda”
“El trabajo es el que nos recomienda. Lo importante es mantenerse, sabíamos que íbamos a sufrir unos cuatro o cinco años, hasta que la gente se diera cuenta de que estamos haciendo nuestra labor con el corazón y con su ayuda”, manifestó Roque Pineda Ruiz, comandante del cuerpo de bomberos.
A cuatro años de distancia y luego de tocar innumerables puertas con funcionarios, legisladores, candidatos y gobernantes para obtener equipo, sueldos, un espacio adecuado para su base de operaciones y vehículos de emergencias; han tenido que ser los ciudadanos, comerciantes y empresarios quienes los apoyen para obtener una ambulancia, gasolina, algunos instrumentos de rescate, equipo y recientemente el material para la construcción de un baño en su centro temporal de operaciones.
Con mucho esfuerzo y gracias al apoyo de la ciudadanía, los apagafuegos se han hecho de dos ambulancias y una pipa.
Buscan predio para estación
Actualmente, la estación temporal de los bombeos se ubica, en muy malas condiciones, cerca del crucero de la ciudad, en la entrada a la ex pista aérea. Los integrantes de la corporación han solicitado al Comisariado de Bienes Comunales la donación de un predio, ante la urgencia de contar con un espacio propio para iniciar la edificación de una estación en forma, pues señalan, ya cuentan con un proyecto y se prevé que el gobierno estatal les apoye con el material necesario.
Con 18 integrantes, 12 de ellos activos permanentemente, los bomberos atienden diariamente llamados de auxilio de las colonias, agencias y barrios de Pochutla, Candelaria y Tonameca, principalmente, ante accidentes de motociclistas, automovilistas, incendios, personas caídas y contingencias naturales.
Sobreviven apagafuegos
Hasta hace unas semanas, el gobierno municipal pagaba el sueldo de ocho integrantes, pero ahora solo cubre el de cuatro, que se reparte entre todos. Las entradas económicas que tienen provienen de la venta de agua en la pipa que mantienen en comodato –al igual que una ambulancia- desde hace cuatro años, así como aportaciones voluntarias de traileros que se estacionan en la zona aledaña al crucero y donaciones de dinero o en especie de la población. Funcionarios de Tonameca les apoyan también cuando realizan servicios solicitados en su demarcación.
A pesar de sus carencias, hoy como desde hace cuatro años, los bomberos y sus familias celebrarán con una comida para compartir con todos aquellos que les hay ayudado a ayudar a la comunidad.

