Otro de los grupos que ofrece sus servicios de rescate es Atención y Rescate Voluntario de Rescate ARVU los cuales están capacitados para ello.
Armando Cruz Rodríguez, comandante de ARVU, recordó que el grupo surgió el 12 de diciembre del 2016, debido a que él, al llevar 10 años en el servicio de atención médica prehospitalaria, tuvo la inquietud de formar una brigada que brindara el apoyo a la comunidad, “ya que nos damos cuenta que los grupos de rescate que existen en el estado, son insuficientes a la gran cantidad de accidentes que se registran en el estado”.
ARVU presta sus servicios las 24 horas, los lunes, jueves y sábados, y el resto de la semana 12 horas.
Al igual que otras brigadas, es difícil el trabajar sin el patrocinio, ya que tienen que costear el equipamiento de la ambulancia, refacciones y lo que más les representa gasto, que es la gasolina y material de curación, donde sufren para obtenerlo.
Se mantienen del boteo
Para ello, se dedican hacer colectas, “los días que tienen libres los compañeros nos paramos en un crucero y le solicitamos a los automovilistas el apoyo, algunos nos dan 50 centavos, un peso, dos pesos, y de ahí obtenemos nuestros fondos para comprar gasas, apositos, vendas, soluciones y el combustible”.
Aseguró que la Brigada ARVU cuenta con cuatro personas certificadas como Técnicos en Atención Médica Prehospitalaria (TAMPS), “los demás compañeros son estudiantes de enfermería, otros tienen cursos de primeros auxilios básicos y avanzados, y cuatro más que tienen certificación de reanimación cardiopulmonar”.
Mencionó que no tienen jurisdicción ya que los accidentes no marcan un límite, “pero por lo regular la noche de guardia los fines de semana que se dan de alta los demás compañeros, agarramos de Cinco Señores hacia lo que es Calicanto, Volcanes, colonia Reforma, Las Flores, Monumento, Huayápam, siendo esa la forma en que nos coordinamos con los demás compañeros”.
Entre semana, están prestos a cualquier llamada de emergencia que les envíe el número de emergencia 911, “ya que han visto la experiencia que tenemos y sobre todo el trato adecuado y correcto que le damos a cada uno de los pacientes, nosotros nos esforzamos en estudiar y capacitarnos, con la finalidad de que la persona que atendamos, tenga una buena atención y no sean más lastimados de lo que ya están”.
Exponen sus vidas
Referente a los diferentes peligros que sufren al acudir a un llamado de emergencia señaló que “el subirte a una ambulancia es tener un pie al otro lado, es que corremos un riesgo, traemos un vehículo en el cual cuando llevamos un código rojo, no podemos ir despacio, aunque tenemos precaución en los cruces para no provocar un accidente o nos vaya a impactar un automovilista y podamos accidentarnos”.
Aunque también algunos rescates se vuelven complicados, “es ahí donde ponemos los protocolos de atención prehospitalaria que nos enseñan, las tres eses, la seguridad, escena y situación, para cuidarnos nosotros mismos; no siempre vamos a llegar a un lugar donde la escena es segura, nos han tocado casos de llegar a donde nos reportaron a una persona lesionada por riña y cuando llegamos todavía están peleando, por lo que, debemos mantenernos al margen, en lo que podemos entrar en acción”.
La Ciudad tiene zonas peligrosas
Sin dudarlo, mencionó que una de las zonas más riesgosas para trabajar es la colonia Monte Albán y San Martín Mexicápam, “son de las colonias más peligrosas para nosotros de atención médica, ya que en una ocasión nos apedrearon la ambulancia, también nos han comentado compañeros que también han apedreado a las patrullas, por lo que existen bandas de cholos en ese lado de la ciudad”.
Criticó el hecho de que en muchas ocasiones, personas que no tienen nada que hacer, se la pasan marcando al 911 para reportar accidentes que no existen, “a la vez a nosotros nos reportan un accidente, un atropellado o X accidente y nosotros acudimos al llamado sin saber que es una broma y es triste que jueguen con este tipo de servicios, porque no comprenden que es un gasto el que se hace al mover una unidad, sobre todo la gasolina, vamos corriendo y puede pasar un accidente”.
911 es cosa seria
Recomendó a la ciudadanía no llamar al 911 para cuestiones de brondas.
“Hace tiempo nos marcó el 911 para ir a un servicio para ir del lado de la colonia Monte Albán, en la cual íbamos con la unidad y nos encontramos a un motociclista debajo de un automóvil, por lo que tuvimos que hacer el rescate, donde el espacio para trabajar era muy pequeño, pero al acudir cuatro elementos aseguramos el vehículo para que no se mueva y realizar el rescate”, recordó.
Aseguró que ellos no esperan que las personas que rescatan les agradezcan lo que hacen, “estamos para darle el servicio a la ciudadanía cuando sufren un accidente, sin esperar nada a cambio, ser voluntario es tener vocación para eso, hay personas que lo hacen y otras no; algunas que se encuentran alcoholizadas y que en lugar de dejarse atender, nos agreden”.
A DETALLE
14 Elementos forman parte de la Brigada ARVU2 ambulancias
