Habitantes de la capital oaxaqueña consideran que el problema del ambulantaje se ha incrementado en esta ciudad, pues cada vez son mayores los espacios públicos que ocupan los comerciantes informales; no obstante, aseguran que la principal responsabilidad es de las autoridades municipales.
“Como ciudadanos, la postura, yo siento que es exigirle al gobierno que les dé condiciones para que ellos puedan desarrollar sus trabajos en espacios dignos que no entorpezcan la cultura y la grandeza de un centro histórico”, afirmó el arquitecto Jaime Hernández.
Agregó que "se den espacios donde ellos también puedan vender sus productos, puedan trabajar, porque no es contra ellos el asunto, ni contra nadie, solamente es contra las malas decisiones y la situación que yo siempre comento, la cuestión clientelar”.
Por su parte, el ciudadano Martín Hernández dijo que "las autoridades tienen que ofrecer espacios en donde puedan estar todos los comerciantes, vendiendo sus productos”.
En entrevista para NOTICIAS Voz e Imagen de Oaxaca, añadió que “no estamos en contra de la necesidad, pero sí queremos que se rescate la ciudad. Si hay la posibilidad de establecer foros, que el nuevo municipio establezca algunas asambleas en donde demos nuestro punto de vista los ciudadanos, los ciudadanos que viven en el primer cuadro de la ciudad y los que también podemos participar diciendo qué es lo que queremos para esta ciudad”.
"Todos tenemos derecho al trabajo", afirman
El ambulantaje es “la muestra de que pues la gente tiene la necesidad de comer y tiene la necesidad de trabajar, evidentemente esa es una parte que no podemos negar”, refirió Martín Hernández.
En tanto, el arquitecto Jaime Hernández aseveró: “respetamos bastante a los vendedores ambulantes porque todos tenemos el derecho del trabajo, lo que pasa es que el concepto que yo tengo, es que los únicos responsables de ese desorden son las autoridades”.
Subrayó que “no considero muy justo que los oaxaqueños, nosotros los citadinos, estemos sufriendo esas situaciones que el gobierno no ha podido superar”.
"No existe orden en las calles", aseguran
“No podemos escatimar de que hay una necesidad de llevar el pan de cada día a las casas, a los hogares, pero sí tiene que haber un orden, porque hay un respeto, debe haber un respeto, incluso por el transeúnte; son banquetas invadidas, tienes que bajarte; carros que cruzan, diablillos que te atropellan, camionetas que están aquí y allá”, afirmó a su vez el ciudadano Martín Hernández.
Agregó que “incluso en la misma vía pública no hay un orden, no sabes por dónde meterte; ve al centro y quieres cruzar a un lado de los que están, donde están instaladas las casetas o los puestos y también eso está tapado”.
En tanto, el arquitecto oaxaqueño, Jaime Hernández, señaló que “se vuelve un caos porque no hay una movilidad ordenada, la situación de los centros históricos es caminar con amplitud, no estar obstruido por objetos que, si bien son ambulantes, permanecen todo el día en la calle”.
Pago de impuestos y contaminación visual, otros temas
Para el arquitecto egresado de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), existe una desigualdad marcada entre los comerciantes establecidos y los informales, pues los negocios establecidos pagan impuestos y además enfrentaron la pandemia de COVID-19, por lo que muchos tuvieron que cerrar o reducir personal, mientras los vendedores informales, no realizan el pago correspondiente a las autoridades.
“Carritos, puestos, ropa tirada, en fin, la contaminación visual, a parte de la movilidad, afecta, no hay un orden, no hay una psicología, no hay respaldo a todo el trabajo anterior en relación a la circulación de las calles, las banquetas están invadidas”, aseguró.
“Hay muchas cosas que no necesariamente, que están en el mercado o que se venden, que no necesariamente implican algo de nuestro estado. Hay discos piratas, hay objetos chinos, hay cosas que no nos representan, entonces a veces también es estar en el negocio por el negocio”, declaró el ciudadano Martín Hernández.
Disfrutar de la ciudad, un anhelo
“No todo el tiempo es comprar, hay lugares donde se debe ir a comprar y hay lugares donde se debe ir a vivir la situación del día, el descanso, que se aproveche, en eso siento que sí está afectando y pues es la imagen urbana”, finalizó el arquitecto Jaime Hernández.




