La saturación de basura en tiraderos clandestinos y drenajes obstruidos previo a la temporada de lluvias es un factor de riesgo que aumenta la probabilidad de inundaciones.
La falta de mantenimiento de basureros a cielo abierto es un factor que eleva el riesgo de inundaciones durante la temporada de lluvias, ya que obstruye los sistemas de drenaje.
Carmen Jiménez, vecina de Santa María, aseguró que, pese a que los vecinos han hecho el esfuerzo por evitar más basureros clandestinos o bien, que los desechos no sean abandonados en sitios inapropiados como producto de las invasiones, el problema de tiraderos a cielo abierto no se ha terminado.
Indicó que la basura en los arroyos hace más grande el riesgo de una inundación pues el agua no puede encontrar diversas salidas, creando así, más problemas.
La quejosa dio que, el problema se debe en parte a la falta de la recolección de la basura en las calles. “Los vecinos como no ven pasar los vehículos recolectores, son dados a dejar su basura a orillas de los ejes peatonales o se van por lo más fácil: arrojarla sobre los arroyos, lo cual ya se ha hecho una costumbre entre los vecinos inconscientes”, señaló.
El problema de los tiraderos a cielo abierto sin control detectado en las márgenes del río Tehuantepec, también se puede observar en diversos tramos del camino real a Mixtequilla y Tehuantepec, considerado como el último pulmón del Istmo debido a la vegetación que predomina en dicho lugar.
La contaminación no es un problema actual, sino de años en que ninguna autoridad local ha tenido entre sus prioridades atenderlo. En San Jacinto existe un tiradero de basura a cielo abierto que con el paso del tiempo se extiende cada vez más y que se ha convertido para los recolectores de basura como un segundo tiradero municipal.
