El Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos Hasta Encontrarlos denunció que el indígena zapoteco de San Agustín Loxicha, Daniel Santiago Matías, uno de los principales testigos de la desaparición forzada de los militantes del EPR, Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya, falleció sin ser interrogado por la Fiscalía General de la República (FGR).
En una carta, remitida a la Comisión Especial de Búsqueda (CEB), creada por mandato de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la representación informó que los familiares habían notificado con anterior a la FGR sobre la presencia del indígena zapoteco en la Ciudad de México para tomar su declaración del caso.
Sin embargo, expuso que el indígena zapoteco murió el 8 de este mes de mayo y de esta manera, por la falta de pericia y dilación de la FGR se perdió importante información del caso.
Además, subrayó que los familiares pudieron contactar a otra importante testigo y ha aceptado ratificar importante información para el caso.
De esta manera, requirió a la FGR proponer dos fechas para acudir a la Ciudad de Oaxaca de Juárez y entrevistar a la importante testigo y pueda así ratificar la información.
Aparte de esto, lamentó que los familiares sin tantos recursos financieros ni tecnología hayan podido encontrar a testigos, hacer propuestas de planes de búsqueda y visitas a lugares de interés, más no las diferentes instancias gubernamentales integrantes de la CEB.
Los guerrilleros del EPR, Gabriel Alberto Cruz Sánchez y Edmundo Reyes Amaya fueron detenidos-desaparecidos forzadamente por agentes del Estado mexicano, entre las 5 y 5.30 horas del 25 de mayo del 2007, aparentemente en el Jardín de Morelos, en esta ciudad.
Ese mis día, el indígena zapoteco Daniel Santiago Matías fue detenido aproximadamente a las 11 horas, por agentes de la entonces Policía Estatal Preventiva, cuando salía de la entonces Penitenciaría Central de Santa María Ixcotel, después de visitar a los presos políticos y de conciencia de San Agustín Loxicha, sentenciados por presuntamente pertenecer al Ejército Popular Revolucionario (EPR).
Durante su arresto, según denuncias, fue torturado en la entonces Comandancia de la Policía Ministerial del Estado, para que aceptara ser militante del grupo armado e identificar a Cruz Sánchez y Reyes Amaya, como jefes guerrilleros.
Santiago Matías fue regidor de esa municipalidad cuando el Estado mexicano desató en 1996 una represión masiva en contra de sus habitantes por supuestamente participar en la ofensiva militar del grupo armado el 29 de agosto de ese año en La Crucecita, Santa María Huatulco.
