Pasar al contenido principal

Mansiones devoran reserva ecológica en la capital de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

Con la complicidad de las autoridades, las áreas protegidas de la capital oaxaqueña se han visto comprometidas. En un principio, la invasión la realizaban personas de bajos recursos deseosas de vivienda, pero ahora, grandes mansiones se construyen en medio de espectaculares vistas, rodeadas de naturaleza y que trastocan el panorama y entorno ambiental. Ese ha sido el destino de la parte norte de la ciudad.


Según el decreto publicado en el Periódico Oficial del Estado el 14 de noviembre de 1992, cuando Heladio Ramírez López fungía como gobernador de la entidad, recalca en su artículo primero que “se establece como zona de reserva ecológica, en los términos de la ley de Desarrollo Urbano y como área natural protegida en los términos de la ley estatal de equilibrio ecológico libre de asentamientos humanos, toda la superficie existente entre la mancha urbana actual y el Libramiento Norte de la ciudad de Oaxaca”.


El libramiento al que se refiere el documento es el que iría de Viguera al entronque con la carretera hacia Istmo, con una longitud de 18 kilómetros. De ese decreto a la fecha han trancurrido 25 años, y el crecimiento de la mancha urbana sobre la zona de reserva ha sido evidente, afectando la zona norte de la capital.


 



Justo detrás de las antenas se encuentra una mansión. FOTO: Miguel Maya

 


El uso que se pretendía dar a esta zona era para forestación, reforestación, arbolado de viveros y cultivo temporal; se insistía: el área destinada a ello se ubicaba entre la mancha urbana y el libramiento. Al norte sólo se permitiría la reforestación.


En el Plan de Ordenamiento de la Zona Conurbada de la Ciudad de Oaxaca, emitido por la Comisión de Conurbación Intermunicipal de la Ciudad de Oaxaca y los Municipios Conurbados, publicado en el Periódico Oficial el 12 de noviembre de 1994, en su artículo 6, inciso D, se refuerza el cuidado de las reservas, pues se establece la conservación de las zonas definidas de protección ecológica y de cultivo.
 


¿Delimitación o legalización de invasión?


El 25 de diciembre de 2010 se publicó un decreto en el Periódico Oficial del Gobierno del Estado de Oaxaca, en el que se actualiza el polígono de las áreas naturales protegidas, bajo el argumento de que en las leyes anteriores no se tenían contemplado con exactitud las delimitaciones.


Gracias a este factor, explica el documento, se ha perdido gran parte del área protegida, pues se otorgaron permisos de construcción amparados en la falta de la delimitación.


 



La zona de amortiguamiento, "jardín" de caserones privados. FOTO: Miguel Maya

 


Sin embargo, este decreto lejos de ser claro, es más confuso aún para un ciudadano común, ya que son 13 páginas de coordenadas geográficas que resultan indescifrables sin la ayuda de un profesional.


Durante los años siguientes, grupos de ecologistas afirmaron que está ley se creó para permitir la construcción en áreas hasta entonces protegidas, sin embargo, las demandas de los ambientalistas no han sido atendidas y las construcciones cada año son más extendidas.


 


8
áreas naturales tiene Oaxaca



140
áreas protegidas para la conservación



 


* 9 hectáreas amenazadas en El Crestón


* 25 años tiene el primer decreto para proteger el área



 


El Crestón sobrevive de milagro


Eduardo y Wenceslao suben el cerro del Crestón, lo hacen desde hace más de 50 años. Eran unos niños cuando los árboles, las flores y animales salvajes los acompañaban en sus travesías, de eso, ahora queda muy poco.


El Parque Ecológico del Crestón es una propiedad de nueve hectáreas que pertenecen al gobierno del estado; se encuentra dentro del área natural protegida decretada desde 1992 y reconocida por el Plan de Ordenamiento de la Zona Conurbada de Oaxaca en 1994.


 


En 50 o 60 años que no venía, es una cosa completamente diferente. Ahora existen una gran cantidad de mansiones, más que árboles.



 


En inmediaciones del Parque se ubica el edificio del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores de Antropología Social (Ciesas), que contrasta con las casas de particulares que se acercan cada vez más.


 


Las construcciones particulares hace 20 años no existían, ahora dan los permisos con facilidad, en las antenas por ejemplo hay una casa escondida. Le pido al gobierno que el Parque se reforeste, que cambie de imagen este cerro y que ya no permita que sigan construyendo.
 



La Escondida


El camino empedrado que lleva a lo más alto del Cerro del Crestón se “engalana” casi en la cima con una mansión, la cual da la vista hacia el cerro de San Felipe. La construcción aún no está concluida y se localiza a escasos metros de las antenas de microondas.


 



Casas se construyen en la espesa vegetación. FOTO: Miguel Maya

 


El Ejido Guadalupe Victoria, otro frente


En la continuación del Cerro del Crestón, en terrenos del Ejido Guadalupe Victoria, mansiones en construcción y ya terminadas gozan de la espectacular vista que desde ahí se tiene.


La mancha urbana de los ricos tomó ventaja y se apoderó de esta zona, en donde las mansiones son rodeadas por verdes paisajes y espectaculares árboles.


Las edificaciones contrastan con las casas humildes que se localizan en la Segunda Sección, de un lado y la calle Felipe Ángele,s del otro, amba, colonias populares de la agencia Ejido Guadalupe Victoria.


 



El Cerro del Crestón es devorado por la mancha urbana. FOTO: Miguel Maya

 


Parque Nacional Benito Juárez, la otra "frontera"


El Parque Nacional Benito Juárez, confirmado por decreto en 1937, cuenta con una extensión de 2 mil 737 hectáreas. “El Parque Nacional Benito Juárez y está ubicado en la parte norte de la ciudad de Oaxaca, su delimitación está prácticamente entre la parte media de la serranía de lo que conocemos como el Cerro de San Felipe, ubicando parte del territorio desde la comunidad agraria de San Pablo Etla hasta Tlalixtac de Cabrera”, destacó Pavel Palacios Chávez, director del área de Protección de Flora y Fauna Boquerón de Tonalá y encargado del Parque Nacional Benito Juárez y el Monumento Natural Yagul de la Comisión de Áreas Naturales Protegidas.


Del Libramiento Norte hacia la sierra hay que caminar aproximadamente un kilómetro para llegar al parque, “muchas veces se piensa que el polígono del parque está delimitado por lo que sería el Libramiento Norte y no, la parte sur está delimitado por una serie de mojoneras”.


Sin embargo, las casas cada vez se están más cerca de los límites del parque, y las leyes se van adecuando al crecimiento de la mancha urbana, y no se cumplen.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.