A tres años de la colocación del techado de la zona de bodegas de la Central de Abasto, éste se encuentra en el abandono y construido a medias. Su vulnerabilidad la exhibió la tromba que cayó en Oaxaca el pasado 5 de mayo y que ocasionó daños a los comerciantes al desprenderse la techumbre. Hoy se necesita al menos 1 millón de pesos para su remodelación.
María Isabel Sánchez Flores, secretaria de conflictos de la Unión de Bodegueros, indica que las obras se realizaron bajo el mandato del expresidente municipal de Oaxaca de Juárez, Luis Ugartechea Begué, y con una inversión de dos millones 100 mil pesos, recurso que se dividió en dos partes: una para la zona húmeda de la Central de Abasto y otra para la zona de bodegas; también contaron con el apoyo del Programa de Competitividad en Logística y Centrales de Abasto (Prologyca).
Durante el primer año de estar en uso se cayó una parte del techado por lo que acudieron ante las autoridades que no los atendieron.
Recalca que las obras no se concluyeron, pues le hace falta la cercha y el faldón, que son estructuras que evitan que el viento y la lluvia lo puedan derribar, lo que sucedió hace tres mese, cuando el viento y la lluvia derribó tres de las cinco naves que conforman la zona de bodegas.
INSTALACION ELÉCTRICA, OTRA CARENCIA
En este año, comenta Sánchez Flores, pidieron que se finalizará la obra . "El trabajo de los cinco techados está inconcluso; el trabajo salía en casi 800 mil pesos. Pedimos el apoyo desde febrero de este año, y nos comprometimos a poner una parte, pero nunca nos recibieron. Y cuando se vino abajo, vinieron y nos aseguraron que mandarían a reforzar los techos, pero no han hecho nada, sólo vinieron a tomarse la foto".
Destaca que el costo para finalizar la obra aumentó con el incidente del 5 de mayo. "Hacían falta 800 mil pesos para asegurarlas, para terminar el trabajo. Ahora hace falta aproximadamente un millón y medio de pesos, ya que los daños con la tromba fueron de consideración. Además, los encargados de retirar las láminas que se cayeron, aseguran que se gastaron 800 mil pesos".
En cuanto al mantenimiento, la comerciante reconoce que esa función es de ellos y que lo han hecho en medida de sus posibilidades.
El flujo de personas que circulan en la zona de bodegas diariamente es muy alto, "cerca de dos mil personas acuden a realizar sus compras todos los días en una jornada normal, sin embargo en un día fuerte, el número aumenta a 3 mil 500 personas. Tanto empleados, como cargadores y socios hacen mil personas más, las cuales están en riesgo", finaliza Sánchez Flores.
