Durante el primer trimestre de 2026, el mercado de autos de origen chino en México registró un promedio de 22 unidades vendidas por agencia al mes, una cifra significativamente inferior al promedio nacional de 40 vehículos, de acuerdo con estimaciones de Eric Ramírez, director regional para América Latina de Urban Science.
Durante un foro de la AMDA, el especialista explicó que actualmente operan en el país alrededor de 400 agencias de marcas chinas, frente a casi 3 mil distribuidoras de todas las marcas automotrices, lo que evidencia una fuerte expansión en puntos de venta en poco tiempo.
Sin embargo, advirtió que este crecimiento no ha ido acompañado del mismo ritmo en ventas, generando un desbalance que podría derivar en un proceso de ajuste y consolidación del sector en el corto plazo.
Ramírez señaló que las marcas chinas han fortalecido su presencia en México mediante la creación de filiales propias, que ya concentran cerca del 60 por ciento de las ventas. Otro 38 por ciento se comercializa a través de alianzas con empresas occidentales, mientras que solo un 2 por ciento opera bajo esquemas tradicionales de importación.
El especialista destacó que este cambio en el modelo de negocio refleja una apuesta de largo plazo por el mercado mexicano, además de una mayor formalización en los reportes de ventas ante el INEGI, que ya cubren aproximadamente al 64 por ciento de las marcas chinas.
No obstante, advirtió que la estructura actual del mercado no es sostenible sin ajustes, ya que existe una sobredensidad de agencias con baja rentabilidad, lo que podría provocar cierres y reacomodos en la red de distribución.
El objetivo, explicó, sería alcanzar un equilibrio de entre 30 mil y 50 mil unidades anuales, con redes más compactas de hasta 100 puntos de venta y promedios cercanos a 40 vehículos mensuales por agencia.
En cuanto a la posibilidad de instalar plantas de producción en México, consideró que el escenario aún es complejo, especialmente por factores relacionados con la revisión del T-MEC y la estrategia comercial hacia Estados Unidos.
Añadió que para justificar una inversión industrial de este tipo se requiere un volumen mínimo de 100 mil unidades anuales, algo que pocas marcas podrían alcanzar en el corto plazo, por lo que la estrategia seguirá centrada en la venta directa y consolidación de redes comerciales.
De acuerdo con datos del sector, en México operan 42 empresas de autos ligeros y 30 de vehículos pesados, aunque solo un pequeño grupo ha logrado volúmenes relevantes, mientras que apenas unas cuantas proyectan alcanzar ventas superiores a 30 mil unidades anuales.
Finalmente, el especialista recordó que en China también se vive un proceso de depuración de marcas, donde más de 300 fabricantes han sido reducidos mediante fusiones y adquisiciones impulsadas incluso por el propio mercado y autoridades del país asiático.
