Un estruendo del cielo hizo estremecer a todos por su gran fuerza en una noche especial el 22 de mayo del 2026, justo cuando terminó el espectáculo de pirotecnia y drones. Parecía que eran efectos especiales, pero no, era una noche de Dioses y en la inauguración del Estadio Yu’va, Tláloc se unió a la fiesta de inauguración.
Era una noche histórica para el beisbol oaxaqueño, y la mágica y la siempre extraña naturaleza se hizo presente con relámpagos y la lluvia que en minutos se intensificó, para hacer un día muy peculiar, fundiendo deporte, cultura, historia y misticismo.
El alto mando de los Guerreros de Oaxaca, Alfredo Harp Helú y su esposa, la enamorada de la cultura y el beisbol, Isabel Grañén Porrúa, realizaron el lanzamiento de la primera bola.
Instantes después se integró a ellos el tenor Fernando de la Mora para entonar Oaxaca Vives en Mí y erizar la piel entre el público.
Desde temprana hora, la afición se dio cita para ingresar al nuevo estadio de la tropa zapoteca. No faltó la “batucada” que hacía menos tediosa la espera para esperar que se abrieran las puertas para el ingreso.
La ceremonia comenzó con los honores al Lábaro Patrio con la escolta y banda de música del Ejército Mexicano, entonando Fernando de la Mora el Himno Nacional.
Luego fueron presentados los equipos, visitante y local, respectivamente.
Cuando fueron anunciados uno a uno los jugadores de Guerreros de Oaxaca, la euforia estalló por parte de los aficionados. Los peloteros de la novena bélica portaron uniforme en color blanco.
Yonathan Daza, Juniel Querecuto, Alexi Amarista, Mel Rojas Jr., Yariel González, y el mánager Roberto “Chapo” Vízcarra, de los más aplaudidos.
El alto mando bélico, Alfredo Harp, emocionó a todos con su mensaje, con el que recordó que hace 30 años no dudó en traer un equipo de Liga Mexicana de Beisbol a Oaxaca.
De igual forma fue ovacionado cuando exclamó que en este 2026 en el 30 aniversario de los Guerreros, el Estadio Yu’va es un nuevo regalo para la afición oaxaqueña y para el club en general.
Tras lanzarse la primera bola, comenzó el espectáculo de pirotecnia y de drones, para que enseguida retumbara el estruendo del cielo, llegó la lluvia y tres medias horas después, a las 10 de la noche, se anunció en el sonido local la suspensión del primer juego, que ahora deberá disputarse al siguiente día, es decir, este sábado.
Pero tras lanzarse la primera bola, ésta ya se puso en juego y haciendo alusión al nombre del estadio, Yu’va, que en mixteco significa Juego de Pelota, al igual que como se canta en la pelota mixteca al iniciarse las acciones en el patio: ¡Va de Buenas!
