La Guelaguetza ya tiene calendario oficial, pero este año la odisea para conseguir un boleto será distinta. Con la mira puesta en desmantelar las mafias de la reventa que cada año empañan la festividad, el Gobierno de Oaxaca ha decidido blindar el acceso a la Guelaguetza 2026. A partir de este 15 de mayo, los interesados se enfrentarán a un sistema de ventas limitado a solo dos entradas por usuario, una medida drástica que busca asegurar que las butacas sean ocupadas por auténticos espectadores y no por especuladores.
La estrategia de comercialización iniciará con una preventa exclusiva para tarjetahabientes de Banamex. Durante esta primera fase, apenas se liberará el 15 por ciento del aforo total del auditorio, ofreciendo un ligero incentivo económico: los lugares en la Sección A costarán 1,476 pesos, mientras que la Sección B se ubicará en los 1,166 pesos. En esta etapa, el beneficio de los meses sin intereses será el principal aliado para quienes buscan asegurar su lugar con antelación a través de la plataforma SuperBoletos.
Sin embargo, para el grueso de la población y el turismo nacional que no cuenta con dicha afiliación bancaria, la verdadera prueba de fuego llegará el 1 de junio. En esa fecha se abrirá la venta general para todas las instituciones financieras, aunque con un incremento en el costo. Quienes esperen hasta junio deberán desembolsar 1,632 pesos para la zona privilegiada y 1,321 pesos para la Sección B, montos que, cabe destacar, no incluyen los cargos adicionales por el servicio de la boletera.
Pese a los ajustes en los precios de las zonas bajas, el corazón de la fiesta mantiene su esencia democrática al confirmar que los Palcos C y D continuarán siendo gratuitos. La tradición se mantendrá fiel a su ritmo habitual los días 20 y 27 de julio, con las cuatro presentaciones repartidas en las ya clásicas funciones de las 10:00 y 17:00 horas.
Con este anuncio, Oaxaca comienza la cuenta regresiva para su máxima celebración, apostando esta vez por una logística que prioriza el control digital sobre el caos de años anteriores.
