Por Redacción Noticias
El nombre de Michael Jackson volvió a quedar atrapado en la polémica. Esta vez, quienes rompieron el silencio fueron los hermanos Cascio, una familia que durante años convivió estrechamente con el cantante y que ahora lo acusa de presuntos abusos ocurridos cuando eran menores de edad.
La demanda federal, presentada en Estados Unidos, incluye señalamientos por supuesto abuso sexual, manipulación psicológica, grooming y trata infantil. Los denunciantes —Edward, Dominic, Marie-Nicole y Aldo Cascio— reclaman además una indemnización de 200 millones de dólares.
Durante años, los Cascio fueron vistos como parte del entorno íntimo del llamado “Rey del Pop”. De acuerdo con su versión, la relación comenzó después de que su padre conociera al artista en un hotel frecuentado por él. Con el paso del tiempo, aseguran, la convivencia se volvió cada vez más cercana entre viajes privados, acceso a conciertos, regalos costosos y constantes invitaciones a convivir con el cantante.
Las acusaciones cobraron fuerza tras la difusión del documental Michael Jackson’s ‘Secret’ Second Family Break Their Silence, realizado por 60 Minutes Australia. Ahí, los hermanos relatan que Jackson habría construido una relación de confianza con toda la familia antes de presuntamente alejarlos poco a poco de la supervisión de sus padres.
Según el testimonio presentado, varios de los hechos denunciados habrían ocurrido durante estancias en Neverland Ranch y en giras internacionales como Dangerous World Tour y HIStory World Tour. Los hermanos también sostienen que vivieron episodios de manipulación emocional y presiones para guardar silencio.
La reacción del entorno legal del artista no se hizo esperar. Marty Singer, abogado relacionado con la defensa del patrimonio del cantante, desestimó las acusaciones y aseguró que se trata de una estrategia para obtener dinero del legado del intérprete.
En declaraciones retomadas por Rolling Stone, el litigante recordó que la propia familia Cascio defendió públicamente a Michael Jackson durante más de dos décadas, por lo que calificó la nueva ofensiva legal como contradictoria y oportunista.
