El Hospital General de la Mujer y de la Niñez Oaxaqueña opera bajo un déficit crítico: faltan 70 especialistas para garantizar una atención digna, una cifra que desnuda la brecha entre el discurso oficial y la realidad de sus pasillos.
Mientras las autoridades aseguran una operatividad regular, el personal médico —encabezado por voces como la de la pediatra Azary Reyes— denuncia que apenas cuentan con 30 especialistas de los 100 necesarios. Esta carencia no es solo estadística; se traduce en ginecólogos y pediatras exhaustos que deben cubrir huecos de áreas ajenas, enfrentando un desgaste que ya ha provocado la renuncia de seis especialistas en semanas recientes.
Un hospital sin herramientas
La crisis de personal es solo la punta del iceberg. El diagnóstico del nosocomio incluye:
- Infraestructura rebasada: Un promedio de 20 partos y 60 urgencias diarias saturan las limitadas camas e incubadoras disponibles.
- Falta de insumos básicos: Desde material de sutura y gasas hasta sistemas de aire acondicionado y drenaje que han quedado obsoletos.
- Carga familiar: Ante la escasez, son los propios familiares de los pacientes quienes deben costear y suministrar los insumos para las cirugías o tratamientos.
La protesta se traslada al Zócalo
El malestar no se quedó entre paredes hospitalarias. Este miércoles, trabajadores del sistema IMSS-Bienestar convirtieron el Zócalo de la capital oaxaqueña en un centro de protesta. Los trabajadores exigen no solo el equipo para trabajar, sino el respeto a sus derechos laborales: pagos de primas dominicales, días festivos y la activación de procesos escalafonarios detenidos.
"Nos piden sanar vidas sin gasas ni medicinas, y ahora incluso sin certeza en nuestros salarios", manifestaron trabajadores durante el plantón frente al Palacio de Gobierno.
Exigencia de soluciones de fondo
El pliego petitorio es contundente. Los manifestantes exigen la salida de Alejo Esaú Ramírez, director de Administración de los Servicios de Salud de Oaxaca, y solicitan una audiencia directa con autoridades estatales y federales.
Buscan transparencia total sobre la operatividad del programa de salud, el cual califican de deficiente no solo en Oaxaca, sino en estados como Veracruz, Zacatecas y Chiapas, donde las protestas también han tomado fuerza. Por ahora, el hospital mantiene servicios de urgencia bajo una "tregua" ética, pero la advertencia es clara: sin médicos ni insumos, el sistema está a un paso del paro total.
