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La importancia de los trapiches en la industria azucarera de Oaxaca

Foto(s): Cortesía
NVI NOTICIAS

Por: Juan Carlos Altamirano Antonio

 

Como parte fundamental de la economía de Oaxaca, destacaba la industria azucarera que se erigía como uno de los pilares fundamentales para el desarrollo regional. Los trapiches eran molinos rústicos diseñados con un sistema de rodillos, los cuales eran movidos por tracción animal (originalmente los rodillos estaban hechos de madera y luego cubiertos de hierro). El proceso era exhaustivo: la caña de azúcar se introducía en estos rodillos para triturarla y extraer su jugo, el cual se procesaba para fabricar: piloncillo (también conocido como panela), azúcar, melaza, mieles y aguardiente; el residuo fibroso resultante tras exprimir la caña llamado bagazo, se utilizaba frecuentemente como combustible para los mismos hornos.

En 1893, se ilustra un ejemplo en el pueblo de San Gabriel, donde una persona expresa que “es complicado exportar su mercancía, ya que en el estado no existían productos necesarios para el consumo de los productos como tenía una pequeña tierra le era mejor opción vender a los exportadores que allí llegaban, también menciona la cuenta que sacó en cuántos bueyes utilizó para moler un total de cincuenta mil arrobas de caña y novecientas arrobas de miel”, lo que indica que se trataba de una muy buena producción para esa época.

Las condiciones eran muy complicadas en diferentes puntos del Estado, muchos productores sufrían porque sus ventas, en su mayoría solo podían ser locales y aunque tenían buenas ganancias, el siguiente documento redactado por el señor Manuel M.ª Mejia, nos da un ejemplo de las notas que se redactaban al Secretario del Supremo Gobierno del Estado, con objeto de saber el estado que guardaba en esa entidad Federal el producto de la industria azucarera, para que así se buscara  medios para así proteger la agricultura y tenían estas dudas.

1ª. ¿Cuál era el estado en el que guardaba la producción de los azucares mascabados y el de la panela en ese estado?

2ª. ¿Qué trabajos habían emprendido para regularizar su producción asegurándole su exportación para los mercados extranjeros?

3ª. ¿Qué resultados se habían obtenido en este sentido y que deducciones se sacan para el porvenir en la producción de esos artículos? 

En cuanto a la primer pregunta, se manifestaba que hasta ese día no se había ocupado de elaborar mascabados pero que entendía que la elaboración de estos no ofrecería ventaja a los trapicheros de ese distrito, en razón a los precios que se ofrecían en el Puerto de Veracruz eran diez, ocho y seis reales libra y el flete mínimo que llegó a obtener era de cuatro reales por arroba.

Sobre la segunda pregunta, el señor Manuel no sabia si habían emprendido trabajos para regularizar los productos de la caña, el cultivo de esta y la elaboración se hacia empleando el sistema antiguo, de cuyo modo mas actual se sacaba azúcar de calidad superior a la que se elaboraba por medio de evaporadoras, según comparando las azucares con los métodos mas actuales, el azúcar era mala.

Y en cuanto a la tercer y última pregunta, redactaba para concluir el informe, la deducción que el señor Manuel sacaba de todo lo expuesto, era para que la industria agrícola prosperara en el Estado de Oaxaca, ya que en ese punto comentaba que para mejora de la exportación tenia que mejorarse el camino de la capital Oaxaqueña hacia el Puerto de Huatulco para dar salida a diversas producciones de Estado.

En el siglo XIX, el desarrollo económico progresaba paulatinamente. Debido a ello, los dueños exigían ampliación de rutas para tener una mejor movilización de sus productos, ya que en algunos casos era demasiado complicado trasladarse; también había inspecciones, en las cuales, como el caso de Joaquín Rodríguez, dueño y administrador de su trapiche ubicado en Vamacualo, se le hizo la visita para el registro de su mercancía, pero al no encontrarlo le pidieron a su esposa abrir las bodegas, en las cuales mencionaban que había bodegas saturadas con cargas de azúcar y panela que tenían sin refinar llegando a tener hasta treinta cargas acumuladas. 

A pesar de las demandas de mejores rutas y el ingenio de productores como Manuel M. Mejía y Joaquín Rodríguez, la industria azucarera oaxaqueña enfrentó un lento declive en el siglo XX. La competencia de regiones más eficientes, la obsolescencia de los trapiches rústicos y la falta de inversión en modernización limitaron su expansión. Hoy, persiste como patrimonio cultural en trapiches históricos, evocando un pilar olvidado de la economía regional. Te invitamos a visitar el Archivo General del Estado de Oaxaca, donde se resguarda un tesoro documental con estos valiosos testimonios del pasado azucarero.

Referencia documental: Fondo: Gobierno. Sección: Industria y comercio: Serie; Informes/Ingenios y trapiches azucareros/Instituciones bancarias/Mercados y tianguis/Nombramientos, licencias y renuncias/Organizaciones. Expediente: Del 04 al 09. Cronología: 1828-1899, s/f,

 

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