Mayo de 2026 se perfila como uno de los meses más atractivos del año para la observación astronómica, con una combinación de lluvias de meteoros, encuentros planetarios y fenómenos lunares poco comunes, entre ellos una “Luna Azul” al cierre del mes. El calendario celeste arranca con actividad intensa desde los primeros días, destacando eventos que podrán apreciarse a simple vista desde distintas regiones del mundo, dependiendo de las condiciones del cielo.
Uno de los fenómenos más esperados son las Eta Acuáridas, cuyo pico ocurrirá entre el 6 y 7 de mayo. Esta lluvia de estrellas, originada por restos del cometa Halley, podría registrar entre 50 y 60 meteoros por hora en su momento de mayor actividad, aunque la luminosidad lunar podría reducir la visibilidad de los más débiles. Días después, el 10 de mayo, se espera un segundo pico menor con las Eta Líridas. Además, el mes incluirá eventos como la ocultación de la estrella Antares por la Luna el 3 de mayo, visible en regiones de Sudamérica, un fenómeno de precisión astronómica que permite estudiar el movimiento lunar.
En el apartado de conjunciones planetarias, mayo ofrecerá varios encuentros llamativos: el 15 de mayo la Luna se alineará visualmente con Saturno antes del amanecer, mientras que el 18 de mayo tendrá lugar una aproximación entre la Luna y Venus al atardecer. El 20 de mayo, el cielo vespertino mostrará una alineación destacada entre Venus, Júpiter y la Luna en la constelación de Géminis, uno de los espectáculos más fotogénicos del mes.
El ciclo lunar también será protagonista. El 9 de mayo se registrará el cuarto menguante, seguido de la Luna nueva el 16, ideal para la observación de objetos de cielo profundo por la oscuridad total. El 23 llegará el cuarto creciente, mientras que el 31 de mayo ocurrirá la llamada “Luna Azul”, la segunda luna llena del mes, que además será una microluna al encontrarse en su punto más lejano de la Tierra, lo que la hará verse ligeramente más pequeña y menos brillante de lo habitual.
Finalmente, el 17 de mayo se presentará el llamado “Día sin sombra” en regiones cercanas al trópico, cuando el Sol alcance su punto más alto en el cielo al mediodía, provocando que los objetos verticales no proyecten sombra. Este fenómeno, junto con el resto de eventos del mes, convierte a mayo de 2026 en un periodo especialmente atractivo para la observación astronómica y la divulgación científica.
