El saxofonista Cristopher (Yiyi) López Soriano afirma que Oaxaca es un estado rico en cultura, que destaca a nivel nacional en todas las ramas del arte; no obstante, asegura que no existe apoyo por parte de las autoridades, por lo que las personas que desean triunfar en esta disciplina, deben realizar un esfuerzo considerable.
“Nunca ha habido apoyo y pues, cuando lo hay, son como a cierto grupo cerrado de Oaxaca, los que se meten al gremio de la música y pues sí, es un poco complicado. En ese aspecto yo sí siento que hace falta un montón de apoyo todavía para los demás”, menciona en entrevista para NOTICIAS Voz e Imagen de Oaxaca.
Servicio a la comunidad
Antes de comenzar su recital en los semáforos del Monumento a Lázaro Cárdenas, en el municipio de Oaxaca de Juárez, López Soriano señala que sería importante que las autoridades impulsaran la creación de una banda filarmónica por cada municipio y que éstas a su vez prestaran servicio a la comunidad, por ejemplo, durante los sepelios.
“Yo creo que sería maravilloso tener el espacio para que desde pequeño vayas a aprender música y prestar servicio a las comunidades”, afirma con una sonrisa. “Que cada municipio tuviera su banda filarmónica, eso sería muy chido, sería soñar cosas chidas”, dice.
“Apoyo totalmente que se voltee a ver más al sector de la música, esos apoyos que tanto necesita el gremio del arte”, asevera antes de acompañar la mañana de los automovilistas con la música que emana de su saxofón.
Una historia de dedicación
Sus inicios en la música fueron experimentando y jugando. Comenzó con una melódica, acompañado de otros amigos que tocaban un tambor y una guitarra. “Totalmente experimental, no tenía escuela, no tenía nada, escuchaba canciones y las sacaba ahí y empezamos a ir a los camiones y así surgió todo”, cuenta.
“Después, más adelante empezó la inquietud por el saxofón, hace como siete años; pero primero me aventé unos cuatro, cinco (años), con la melódica”, recuerda. Desde sus inicios en la música ya van 11 años, de los cuales siete ha dedicado al saxofón.
La música en las calles
“Al principio pues me daba pena, me daba miedo. Todavía recuerdo la primera vez que toqué en un camión; la primeritita vez que me subí a un camión fue un temblor de piernas que no he vuelto a experimentar, o sea totalmente me empezaron a temblar las piernas y me reía de nervios”, expresa.
“Recuerdo que ese fue mi primer camión, nos subimos creo que dos tambores, o tres tambores, una guitarra y la melódica; yo con la melódica y fue un miedo, pues no sé, no se puede explicar, miedo, emoción y todo a la vez. Y ya de ahí, el venir al semáforo pues poco a poco, al principio me daba pena, como algo nuevo y se fue quitando, claro que se fue quitando y ya hasta ahorita, encuentro muchos conocidos y pues es chido, a mí no me da pena”, asegura.
Para Yiyi López Soriano, las calles tienen un ambiente familiar, “muy familiar con todos, los limpiaparabrisas, de repente conoces mucha gente de fuera, de otros países. Gente de El Salvador, de Costa Rica, viene mucha gente de allá del sur, igual del DF, de más arriba".
Menciona que “también, la neta, se conocen otros lugares sin ir, porque viene la gente y te cuenta cómo es allá, de qué se trata; y la verdad, yo puedo decir que he conocido como un poquito de varios lugares sin ir, por la gente que ha venido aquí a contarme cómo es su país y cómo se manejan las cosas allá”, puntualiza.
La sanación a través de la música
“La neta, a nivel personal, vivo unos trastornos de ansiedad bien fuertes; yo creo que si no fuera por la música ahorita sería otra mi historia; entonces, pues es un alimento para mí del alma; yo no concibo la vida sin música, yo no podría hacer otra cosa, no me puedo dedicar a otra cosa”, asegura López Soriano.
“Es como lo que dicen, que ya está muy trillado, cuando te gusta lo que haces pues no trabajas; entonces, pues yo creo que sí es como muy asertivo en este trabajo por así decirlo. Uno ama tanto lo que hace, que pues ya no lo ve tan complicado y mientras esté generando una moneda, pues está bien para uno”, complementa.
“Eso yo lo aprendí con la música, que podía transmitir y también llenarme de esa energía que la gente emana cuando uno está tocando; son cosas que ya no puedes cambiar por nada. No te puedes deshacer de eso una vez que conoces todos esos sentimientos de ida y vuelta, de energías musicales”, finaliza, para posteriormente tocar su saxofón enfrente de los automovilistas, mientras el sonido que nace de su instrumento, se dispersa en el ambiente.
4
años ha dedicado Yiyi a la melódica
7
años cumple tocando el saxofón
11
años en total ha dedicado a la música
“Eso yo lo aprendí con la música, que podía transmitir y también llenarme de esa energía que la gente emana cuando uno está tocando; son cosas que ya no puedes cambiar por nada".
Cristopher (Yiyi) López Soriano, Saxofonista.




