Hace un año que la pandemia por COVID-19 alcanzó a Oaxaca y en todos los sectores de la sociedad ha habido cambios en todos los aspectos. Desde el trabajo a distancia, las clases en línea o nuevas formas de compra-venta, muchas cosas positivas han surgido en estos tiempos difíciles.
De igual forma, hubo mucha gente a la que la contingencia sanitaria le cambió la vida; para bien o para mal, eso lo decidirá cada quien, pues lejos de sentarse a lamentar y quejarse por lo ocurrido, mucha gente se abrió paso entre la adversidad y, contra los pronósticos, está saliendo adelante.
Uno de esos casos es el de Susana Langruen Aguilar, de 38 años, mejor conocida en redes sociales como ‘Susy’, mujer taxista que, además de ser conductora, también es ama de casa, madre y esposa. Cómo llegó hasta el volante de la unidad que hoy día, maneja, ella misma lo cuenta.
“Todo empezó a raíz de la pandemia, la verdad es que no tenía yo planeado trabajar en taxi, pero con esto de la pandemia me quedé sin empleo y mi esposo trabaja en la mañana el taxi, tenemos una jefa y me ofreció trabajar. Mi esposo ya lleva muchos años en esto y pues más o menos me daba cuenta de lo que es su trabajo y pues también acepto trabajar”, platicó.
Las circunstancias para que Susy llegara hasta donde hoy se encuentra no fueron las mejores; un cambio de empleo y un recorte de personal a causa de los estragos de la pandemia la llevaron a, desde hace alrededor de 6 meses, tomar el volante del taxi junto al que se ha convertido en todo un ejemplo para la sociedad.
“La verdad es que me ha traído mucha satisfacción porque muchas chicas que se han subido al taxi me dicen que se sienten mucho más seguras, con la confianza, incluso me han hablado para servicios especiales en la madrugada porque se sienten con la seguridad de poder viajar mucho más cómodas y a lo mejor sin acoso. La verdad estoy muy satisfecha del trabajo que estoy haciendo porque la mayoría de las personas que se suben al taxi me piden mi teléfono y me manifiestan estar a gusto con el servicio”, explicó la conductora.
Al platicar se le ve confiada, segura y animada, feliz de hacer un trabajo que lejos de pesarle la llena de energía. Tal vez sea esa energía positiva lo que transmite a sus pasajeros y que hace que quienes contratan sus servicios lo vuelvan a hacer. Susy es, según le han comentado varias personas, un agente de cambio.
“A veces me dicen ‘oye, qué buena onda que una chica esté trabajando el taxi’ porque dicen que soy muy amena y a veces como mujeres nos entendemos o me piden tal vez hasta un consejo las chicas que se han sentido tristes en el viaje y me dicen qué es lo que les pasa y pues como mujeres les doy un consejo y hago más satisfactorio el viaje”, dijo.
Viaje seguro, servicio de calidad y, por si fuera poco, hasta terapia se lleva uno al subirse al taxi de Susana. Por toda esa atención que ella brinda día con día a su pasaje, la vida le devuelve un poco de lo que aporta en forma de buenos comentarios, de agradecimientos y sobre todo de trabajo, lo que le permite mantenerse como un pilar en su familia.
“Obviamente, como madre de dos hijos adolescentes y esposa, tengo que sacarlos adelante y veo la manera de buscar trabajo y qué mejor que esta. La verdad es que es un oficio muy satisfactorio el poder ayudar a la gente a veces buscando direcciones y demás, pero la verdad es que sí me estoy guiando en esto del taxismo y me siento muy a gusto”, aseguró.
Y es que además de convertirse ya en la conductora que todos quieren para que los traslade en la capital y la zona conurbada, Susy no pierde de vista su papel como jefa de familia. El taxismo, por supuesto, se lo permite.
“La verdad es un trabajo muy noble, te da la oportunidad tal vez incluso, a mí en lo especial, de quizás pasar a la casa y ver por ratos a mis hijos y la verdad es que incluso ha habido gente que hasta me ha ofrecido trabajo. La verdad estoy totalmente satisfecha, tengo el apoyo de mi esposo, de mis hijos y la verdad yo creo que qué mejor que eso, el apoyo de la familia y pues aquí estamos, en este mes de la mujer rompiendo estereotipos de que los trabajos son solo para los hombres y demostrando que también las mujeres aportamos y pues somos poderosas”, concluyó.
Amor por el oficio
6 meses lleva Susy manejando un taxi
38 años, edad de la conductora
“Aquí estamos, en este mes de la mujer rompiendo estereotipos de que los trabajos son solo para los hombres y demostrando que también las mujeres aportamos y somos poderosas”.
Susana Langruen, Taxista oaxaqueña.



