En Oaxaca de los 32 tipos de agave que existen, 15 están en peligro de extinción,y la producción de la bebida representativa del estado disminuye, pero esta tendencia podría revertirse ya investigadores del Instituto Tecnológico del Valle de Oaxaca (ITVO) crearon un sistema para acelerar seis meses su crecimiento.
El maguey requiere de 10 años para ser parte del proceso en la elaboración del mezcal,aunado a la deforestación y sobrepoblación de las zonas dedicadas al cultivo de la planta.
La semilla una vez sembrada, tarda en madurar y convertirse en planta hasta un año. Con el nuevo método se acortaría el proceso de crecimiento hasta 50 por ciento.
Mediante reproducción in vitro los investigadores del ITVO, lograron acortar seis meses el crecimiento de plantas de Agave Americana en la variedad oaxacensis, también en Tobalá y Espadín lo que permitiría plantarlas y en corto plazo iniciar su proceso normal de maduración.
El uso indiscriminado y la carencia de un plan de manejo de esta especie para producir la bebida típica, despertó el interés de los investigadores en acelerar la reproducción de lo que comúnmente se conoce como “pie”.
Éxito en campos a cielo abierto
La investigadora de la división de Estudios de Posgrado del Instituto Tecnológico, Gisela Campos indicó que mediante un ambiente controlado de luz, clima y fertilización en los tallos, se logró acelerar el crecimiento y por tanto la reproducción.
Tras una adaptación en invernaderos, que monitorearon durante 12 semanas, y la inyección de fertilizantes las especies tratadas en el laboratorio se plantaron con éxito en campos a cielo abierto.
El experimento, que inició en el 2012, continúa su curso y no busca reducir el tiempo de madurez del agave, únicamente ampliar la reproducción tomando en cuenta que el producto silvestre es primordial en la elaboración del mezcal, el cual en los campos del Valle de Oaxaca llega a escasear.
Los primeros resultados obtenidos del proyecto mostraron que el mezcal destilado de las plantas in vitro posee la misma característica que el obtenido de plantas reproducidas en un ambiente natural.
En invernadero
Las plantas de laboratorio mostraron debilidad en las hojas por lo que fueron adaptadas a la tierra en un invernadero para captar luz y dióxido de carbono, “las plantas que salen no están acostumbradas a tanta transpiración y se deshidratan por ello se controlan los movimientos para que desarrollen características básicas como cutícula gruesa y cera, además de desarrollar más raíz”, explicó la investigadora.
En tiempos ancestrales el mezcal se obtenía de mezclar diversas especies de agave “ahora se separan y es hace la diferencia en olores y sabores y determinan el precio”, añadió.
En algunas comunidades de Oaxaca la explotación y poco conocimiento sobre su reproducción provocó que algunas especies de agave silvestre estar en peligro de extinción.
La reproducción in vitro tiene como objetivos reducir la posibilidad de extinción del agave silvestre además de permitir mayor producción a corto plazo; pues el agave silvestre tiene ciclo de maduración que va de 7 a 8 años.
Esta investigación ha registrado los mismos resultados con otras especies de agave como Tobala y Espadín que los productores más utilizan en la elaboración del mezcal.
