Pasar al contenido principal

Daño monumental en la Villa de Etla, Oaxaca

Foto(s): Cortesía
Redacción

VILLA DE ETLA, Oaxaca.- El paso del tiempo combinado con la falta de atención oportuna por parte de  las autoridades gubernamentales, provoca que los edificios históricos que conforman el templo y convento de San Pedro y San Pablo Etla se encuentren en riesgo de cierre definitivo.


El complejo arquitectónico, uno de los principales atractivos del municipio, colindante con la capital del estado, adolece de las secuelas de los sismos que azotaron a Oaxaca en septiembre y febrero pasado, pero el ocurrido el 7 de septiembre ocasionó daños de urgente reparación que a la fecha siguen a la espera.


La indiferencia del gobierno y del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), obligó a los responsables de estos edificios a cerrarlos temporalmente al público y feligresía hasta su restauración. Lo grave es que desconocen cuándo y quién podrá apoyarlos.


Si bien el único autorizado para reparar daños de este tipo es el INAH, el organismo sólo realizó un primer diagnóstico de los edificios, y en este concluyó que estructuralmente las fisuras que presenta no son tan graves, pero dejó a los habitantes en una incertidumbre total, puesto que nunca confirmó qué trámites harán, ante quién o si accederán a recursos para agilizar los trabajos. ¡Nada!



El templo y exconvento de San Pedro y San Pablo Etla, un legado que ha sido descuidado por el INAH. FOTO: Emilio Morales

Sin recursos


Emilio Aurelio Reyes Ramírez, asesor del Comité Proconstrucción del templo y ex convento de la Villa de Etla, detalla que luego del terremoto de hace siete meses, detectaron que la fisura de la nave principal, que ya estaba deteriorada, se agudizó pues del coro atravesó el arco triunfal, además de que aparecieron tres grietas más longitudinales.


La afectación más grave se encuentra en la linternilla, la parte última de la base del campanario, que se removió centímetros de su lugar, por lo que de registrarse otra sacudida inesperada, está caería inminentemente, por lo que el riesgo es alto.


A raíz de esta situación y la falta de medidas de protección civil, el Comité decidió, junto con el padre encargado, Felipe Hernández Ruiz, delimitar la zona de riesgo y cerrar el templo al culto católico.


Pero los daños no quedan ahí; el convento también registra fisuras nuevas y añejas que dejan pasar la humedad y que incluso en algunos puntos provoca moho.


"Ya se aproxima la temporada de lluvia; será entonces cuando realmente nos daremos cuenta qué tanto se dañaron las grietas porque se tienen filtraciones, pero no sabemos si se abrieron más", expresa Reyes Ramírez.


El arquitecto detalla que al menos ocho millones de pesos es el cálculo hecho para todos los que se requieren, pero no hay recursos ni tampoco saben dónde gestionarlos.


Inicialmente, añade, personal del INAH les dijo que posiblemente entrarían dentro del Fondo de Desastres Naturales (Fonden); de eso ya hace siete meses sin que exista respuesta.



El edificio construido por dominicos a finales del siglo 16, resiente la falta de rehabilitación; aquí, uno de los murales desgastados. FOTO: Emilio Morales

Aunado a que el primer dictamen hecho prácticamente quedó desfasado, debido al sismo del pasado 16 de febrero y del cual no se ha vuelto a realizar revisión alguna.


En sí, será la comunidad católica la que de sus bolsillos aporte para restaurar y evitar que este patrimonio se pierda. “Necesitamos un millón de pesos por lo menos para empezar con lo más urgente, pero las aportaciones son pocas y la Arquidiócesis, que tiene los monumentos bajo su resguardo, tampoco cuenta con lo suficiente”.


Monumentos sobre pirámides


El templo y ex convento de San Pedro y San Pablo Etla iniciaron su construcción en 1520 y fueron terminados en 1636. Las edificaciones se deben a los sacerdotes José Calderón y Alfonso Espinoza.


Los dominicos se establecieron en Etla y los edificios tienen todo el estilo similar al del templo de Yanhuitlán; su patio interior también nos recuerda a Cuilápam y un poco al de Santo Domingo, en la capital de Oaxaca.


El conjunto está integrado por el patio atrial, templo y convento; la mayor parte, construida a base de cantera verde. El atrio presenta barda con dos accesos, y está acondicionado con jardines. Las fachadas principales de los edificios están integrados en un solo plano orientado al poniente. La portada del templo es de dos cuerpos, tiene acceso al arco de medio punto y ventana coral.


El interior es de una sola nave cubierta de bóveda de cañón corrido. En el presbiterio se encuentra el Señor de las Peñas, el santo patrono que se celebra el Quinto Viernes de Cuaresma, previo a la Semana Santa.


El exconvento está constituido por sala capitular, antesacristía, sacristía, portería y anteportería que da acceso al claustro bajo; además de la planta alta, la sala de profundis, enfermería, biblioteca, 18 celdas, sala de domine, coro y claustro alto.


De acuerdo con documentos sobre la historia de estos dos monumentos, tanto el mercado como el conjunto conventual fueron levantados sobre un gran centro urbano donde se encontraban grandes pirámides, donde los antepasados realizaban culto a alguna deidad de los Viejos Abuelos.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.