Después de conquistar el cine y convertirse en uno de los actores más reconocidos del mundo, Anthony Hopkins decidió abrir un capítulo completamente distinto en su trayectoria. A sus 88 años, el ganador de dos premios Oscar dejará por un momento los sets de filmación para presentar el proyecto que, según él mismo reconoce, siempre ocupó un lugar especial en su vida: un álbum de música clásica compuesto por él.
El intérprete británico firmó con el sello Decca Classics, encargado de lanzar Life is a Dream, una producción integrada por composiciones creadas en distintas etapas de su vida y que llegará al público el próximo 21 de agosto.
Aunque su nombre está ligado a personajes inolvidables del cine, Hopkins confesó que la música fue su primera pasión. En un comunicado difundido por la disquera explicó que ha escrito piezas durante décadas y que muchas de ellas lo han acompañado desde su juventud, hasta encontrar finalmente el momento para compartirlas con el público.
La grabación se realizó en Londres durante abril con la participación de la Orquesta Philharmonia, bajo la dirección del maestro Gustavo Dudamel. El proyecto también reúne al pianista Sergio Tiempo, al violonchelista Gregorio Nieto, además del Coro Bach y los Niños Coristas de la Catedral de Winchester.
Más que una colección de obras, el álbum funciona como un recorrido por la vida del actor. Las composiciones evocan recuerdos de su infancia en Gales, paisajes que marcaron su formación, momentos familiares y personas cercanas que han sido fundamentales en su historia.
Entre ellas destaca Bracken Road, inspirada en los años que vivió en Margam y cuya melodía nació en 1963 mientras improvisaba al piano entre ensayos teatrales. Otra de las piezas, My Fatherland, rinde tributo a sus raíces galesas y a la figura de su padre, quien trabajó como panadero. El disco también incluye dedicatorias para su esposa, Stella Arroyave, y para su sobrina Tara.
Hopkins calificó este lanzamiento como uno de los mayores privilegios de su vida y agradeció especialmente el respaldo de Gustavo Dudamel, a quien reconoció por haber dado una nueva dimensión a cada una de sus composiciones durante la grabación.
El director de orquesta también elogió el talento musical del actor y aseguró que la sensibilidad narrativa que ha distinguido su carrera cinematográfica también está presente en sus partituras, las cuales describió como obras con una profunda carga emocional.
Además del lanzamiento musical, Life is a Dream tendrá un componente solidario. Una parte de las ganancias obtenidas por la venta del disco y de un vino conmemorativo será destinada al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), como apoyo a las comunidades afectadas por los terremotos registrados recientemente en Venezuela, país natal de Dudamel.
