Por Inara Farrera Cruz
En la nota del pasado miércoles, abordamos el dilema ético que se presentó en la película Spiderman Across The Spiderverse. El conflicto central del filme se centra en Miles Morales, quien tras conocer los “eventos canónicos” que cada Spiderman de diferentes universos debe vivir, se percata de que su padre morirá en uno de dichos eventos, es decir, es un acontecimiento que debe suceder para que se convierta en el héroe que está destinado a ser.
Un caos multiversal
Una parte importante del filme es cuando Miles viaja al universo de Pavitr persiguiendo a su archienemigo “La mancha”, y es así que termina por evitar la muerte del capitán de la policía de la India al salvarlo de la caída de un edificio, lo cual provoca un agujero negro multiversal que absorbe toda la materia a su paso, por lo que Miles y los otros Spidermans que estaban en dicha misión son reprendidos Miguel Ohara (el líder de la sociedad araña) por haber permitido que Miles se entrometiera con el destino.
Miguel le explica a Miles la gravedad de lo acontecido y cómo estas acciones pueden desestabilizar el multiverso, al grado de poner en juego la existencia de todo como lo conocemos. De esta manera, Miles se entera de que en todo universo arácnido debe morir una persona amada y un capitán de la policía al cual no puede salvar, ya que él debe cumplir con su misión de héroe. Al escuchar esto, recuerda que su padre estaba por ser ascendido a capitán.
Es así que Miles y Miguel sostienen una gran pelea que involucra a todos los Spidermans de la sociedad araña, con esa esencia que todo Spiderman tiene, el gran sentido del humor.
¿Y en la clínica psicoanalítica?
Durante la persecución hacia Miles, donde literalmente todos los spidermans existentes intentan evitar que regrese a su universo para intervenir en el curso de los acontecimientos del destino, hubo una escena que para mí, como psicoanalista, el filme acarició la cúspide de la comedia: Spiderman, llorando, recostado en un diván, narrando la trágica historia de su tío Ben, mientras que el Spiderman terapeuta le dice “Déjame adivinar ¿Se murió?”, para posteriormente ser interrumpidos por esa gran batalla.
Al volver a ver la película y reírme por millonésima vez en esa escena, me pregunte “¿Y si tuviera la fortuna de ser la psicoanalista de Miles Morales?” ¡Qué paciente tan difícil sería! Es decir, Miles sería un paciente tan convencido de su decisión que ni siquiera la sometería a análisis, a pesar de conocer las consecuencias por la boca de Miguel y verlas en el universo de Pavitr, el agujero negro multiversal que estaba absorbiendo todo. Esto es típico en algunos pacientes que llegan al consultorio, pues sólo llegan después de que ese agujero negro, producto de sus acciones ha consumido gran parte de su energía libidinal, incluso con estragos en la familia y su propia salud física.
La primera parte
Recordé la primera película de esta saga, donde el tío de Miles muere, por lo que, en medio de su tristeza, Puerco Araña le comenta que “Lo más difícil de este trabajo es que no puedes salvar a todos” por lo que me pregunto, hasta este punto ¿Cuántas implicaciones éticas ha asimilado Miles Morales en su labor como Spiderman? Si fuera un paciente psicoanalítico, ¿se atrevería a analizar su moral?, el análisis con Miles Morales sería difícil, pero no imposible, siempre y cuánto él fuera dócil y paciente, cualidades que solicitamos al inicio del tratamiento a cada paciente y que, como analistas, sabemos que son situaciones con las que sí o síbatallamos de diferentes formas en cada caso.
Espero con ansias la tercera parte de esta gran saga en 2027, esperemos que nos brinde más material que nos permita adentrarnos en este mundo psicoanalítico.
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Última de dos partes
