Lo que para muchos eran simples desperdicios terminó transformándose en una pieza de colección gracias a la idea de un artista urbano de Nueva York. Justin Gignac recorrió los alrededores del Madison Square Garden después de la boda de Taylor Swift y Travis Kelce para recolectar objetos abandonados por los asistentes.
Entre los hallazgos reunió tapas de botellas, anillos de dulce, popotes, cubiertos desechables, una pieza de AirPod, colillas de cigarro y fragmentos de cinta de seguridad, además de otros residuos encontrados en la zona del evento.
El artista seleccionó alrededor de 50 objetos y los integró en su colección especial llamada “NYC Pocket Garbage: Not Invited Edition” dedicada al enlace de la famosa pareja. Cada pieza fue empaquetada y puesta a la venta como un recuerdo para quienes no pudieron estar presentes en la celebración.
La estrategia llamó rápidamente la atención de los seguidores de la cantante y del jugador de la NFL, pues en menos de un día todos los artículos fueron vendidos. Algunas de estas piezas tenían un precio de 25 dólares.
Gignac promocionó la colección como una oportunidad única para adquirir “un pedazo del gran día” de Taylor Swift y Travis Kelce, aunque se tratara de objetos que normalmente terminarían en un contenedor de basura.
