Pasar al contenido principal

Cierran juzgado familiar en Oaxaca tras detectar brote de COVID-19

Foto(s): Cortesía
Citlalli López Velázquez

Por un brote de COVID-19, el juzgado quinto de lo familiar cerro sus puertas de manera indefinida y con ello paralizaron los trámites relativos a la pensión alimenticia para niñas y niños.


Andrea, nombre ficticio para proteger su identidad, relató que este proceso es por sí mismo desgastante y ahora, bajo justificación de la pandemia, se ha tornado aún más largo.


La madre de familia relató que inició su demanda de pensión alimenticia a finales de octubre del año pasado. Fue tres meses después cuando se acordó la admisión de demanda y se fijó pensión provisional.


El peregrinar no acabó ahí, pues a pesar de que acordaron que en febrero se llevaría a cabo la primera audiencia, ésta fue diferida porque no se había podido emplazar al demandado. La justificación ahora fue que ella no había especificado el domicilio aun cuando lo proporcionó tal como se encuentra en el INE.


“Tuve que estar tras de ellos hasta que se reagendó a mayo la audiencia, estamos hablando de 7 meses en los cuales mi hijo no recibió nada, eso contando a partir de la demanda porque en la misma se pide el pago retroactivo de todos los años que dejó de cumplir. Se llevó la audiencia se fijaron días de convivencia y pago, el ciudadano solo pagó el día de la audiencia un mes de pensión, regresé en junio a preguntar y nada, y hoy en julio decido acudir a preguntar nuevamente y está cerrado, sin ningún aviso afuera, pregunto a la oficial de guardia y me dicen está cerrado de manera indefinida y que no saben la razón”, expuso.


Molesta por el cierre repentino que la dejó sin la posibilidad de ver si el deudor alimentario había cumplido ya con sus obligaciones, Andrea señaló que la mayoría de las mujeres que demandan pensión alimentaria para sus hijas e hijos, vivió un círculo de violencia del que le fue difícil salir, si a eso se agregan estos obstáculos, se vuelven a transgredir sus derechos.


Algunas de las consecuencias que acarrea el cierre de los juzgados es que quedan suspendidos los derechos humanos de niñas, niños y adolescentes respecto a los alimentos. Además, que si el deudor decidió ir al juzgado para cumplir con su obligación puede llegar a excusarse que éste no estaba abierto, entre otra.

Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.