Elementos de la Policía Municipal y Policía Vial del municipio conurbado de Santa Lucía del Camino, denunciaron a sus mandos y autoridades de esa comunidad, debido a que les exigen entregar una cuota de infracciones diarias, los obligan a pagar el mantenimiento de sus vehículos y daños en caso de accidente, además de negarles el apoyo médico si salen lesionados, sumado a más de 50 despidos injustificados en el último año.
Mientras los uniformados señalan los abusos de los que son víctimas, los ciudadanos de ese poblado y personas que transitan por la zona, señalan a los policías de abusivos, extorsionadores y corruptos. Por su parte, las autoridades brillan por su ausencia en el recinto municipal.
“La cuota oficial”
Sin uniforme, a la sombra de un árbol, frente a las canchas de basquetbol municipales, el joven de 23 años de edad confiesa que las autoridades de esa comunidad los obligan a montar operativos con la consigna de entregar de una a cinco infracciones diarias, dependiendo la fecha y zona de trabajo.
De forma anónima, por miedo a represalias, el oficial de vialidad acompañado de su pareja de turno, denunciaron que desde el mes de enero de 2015, por órdenes del secretario de la presidencia municipal, Oscar Segura, los fines de semana instalan dos retenes de alcoholímetro, con el único fin de emitir multas para la obtención de recursos para las arcas municipales.
Lo mismo ocurre en las calles de 16 de Septiembre, Hornos, avenida Ferrocarril, y la avenida Lázaro Cárdenas antes Camino Nacional, donde colocan puestos de revisión supuestamente para chequeo de documentos, uso de casco y procedencia de los vehículos; sin embargo, recalcaron que el único fin es llevar multas al municipio.
"Una mañana llegaron los integrantes del cabildo: Oscar Segura, Carlos Girón y Fortunato Mancera, y con palabras altisonantes ordenaron el aumento en la aplicación de infracciones a cinco diarias y al ver que era un negocio redituable, duplicaron la plantilla de elementos hasta que llegamos a ser 60 viales”, detalló el oficial que gana 3 mil 300 pesos al mes.
De igual forma, los uniformados subrayaron que tras la infinidad de quejas que recibían sus jefes antes el modus operandi de sus subalternos, de junio a la fecha les aceptan de una a dos infracciones a los oficiales de vialidad y si un día no cumplen los amenazan con correrlos .
Despidos masivos
Durante la denuncia, los uniformados confesaron que Santa Lucía se está quedando sin policías, porque se dieron tres despidos de uniformados, el último de ellos en agosto, donde prescindieron de los servicios de 10 viales y 20 operativos; de igual forma, de otros 15 y 40 respectivamente a inicio de año, hasta que la plantilla quedó de 140 policías en total.
“De vialidad despidieron a varios elementos acusados de corrupción, porque los mismos ciudadanos cansados de los abusos policíacos acudieron al cuartel y denunciaron que los compañeros les pedían mordida para no infraccionarlos; en ese mismo momento llamaron a los oficiales que tenían a su cargo la zona donde se denunció el abuso y los corrieron; después de tres casos similares, las autoridades nos advirtieron que estábamos ahí para obedecer no para robar”, recalcaron los uniformados.
En el caso de los policías municipales, los llaman de Recursos Humanos y les indican que no pasaron el examen de control de confianza y los obligan a firmar una baja voluntaria por supuesto corte de presupuesto; además, cuando ingresas a la corporación firmas una carta compromiso y hoja en blanco con firma y huella digital; entonces no hay mucho que hacer, denunció resignado el oficial con tres años de antigüedad como uniformado.
Cuando los policías empezaron a cuestionar el destino del dinero y sobre todo lo difícil que era conseguir tantas infracciones, Oscar Segura les prometió que el dinero era para mejorar sueldos, patrullas y motos, promesa nunca cumplida, pues los policías tienen que pagar por los gastos.
Otros abusos
También los uniformados denunciaron que unicamente les dan tres uniformes cada seis meses, los cuales son de baja calidad y difícilmente les duran tres meses.
También dijeron que cuando se descompone una motocicleta o camioneta, tienen que cooperar para su compostura.
“En el mes de junio, un compañero disparó y lesionó a una señora en la calle Prolongación de la República de la colonia Fernando Gómez Sandoval; para pagar ese gasto, cada compañero tuvo que poner 500 pesos de su sueldo”, recalcó el padre de dos niñas.
Además, los uniformados acusaron al comandante Pedro Damián Cruz de darle armas de fuego a gente de su confianza, quienes no tienen el permiso correspondiente al no pasar el examen de control de confianza en complicidad con Flor María Peralta, encargada de vialidad.
Finalmente, aseguraron que los fines de semana no hay policía, pues los de vialidad que trabajan en dos turnos --de 7:00 a 14:00 horas y de las 14:00 a las 21:00 horas--, los viernes se van al alcoholímetro y no laboran al día siguiente, dejando las calles sin tránsito.
El otro lado de la moneda
Gabriela circulaba en su automóvil tipo Pointer color gris con placas del estado de Guerrero, sobre la avenida Ferrocarril e iba a dar vuelta en la calle de Laguna de Tamiahua de la colonia el Bajío, cuando una patrulla la interceptó y pidió que se detuviera.
Los oficiales le dijeron que no podía circular con placas foráneas, e inmediatamente llamaron a uniformados de vialidad porque había un “coche sospechoso”; tras quitarle la matrícula a pesar de que mostró licencia y la acreditación del vehículo, la maestra de bachillerato tuvo que pagar 800 pesos de multa para que le devolvieran sus documentos.
“Cada que regreso de dejar a mis hijas es un suplicio de pensar que tengo que pasar por esta zona de delincuentes uniformados”, exclamó la mujer al momento de relatar la historia.
Ulises fue otra víctima de los uniformados; en esta ocasión, de los operativos municipales, pues al regreso de un concierto, bajo el pretexto de ir vestido de negro lo pararon y lo revisaron una cuadra antes de llegar a su casa ubicada en la colonia Aquiles Serdán.
“Eran dos en moto, venían en sentido contrario a mí, luego se señalarme me pusieron contra la pared y al momento de revisarme me sacaron mi celular, y luego de revisar mi cartera me quitaron mis únicos 50 pesos”, denunció a este medio de comunicación el profesionista de 35 años de edad, quien lamenta este actuar de la policía; sin embargo, lo ve como algo normal en Santa Lucía, al igual que muchos otros vecinos que viven entre los abusos y el vacío de autoridad.
¿Guardianes del orden?
Las multas van de 500 a 800 pesos
Les piden de 1 a 5 infracciones diarias
$3,300 gana un Policía Vial de Santa Lucía
40 uniformados de vialidad trabajan en la zona
3 uniformes de baja calidad les dan cada seis meses


