A casi un mes de que los números de auxilio y emergencias se hayan mudado al 911 como clave única para que la ciudadanía pueda pedir ayuda, aún existen fallas, retos y antecedentes de falta de atención, pero también de operaciones exitosas.
Una de cal
La unidad del transporte urbano con la ruta Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) a la Central de Abasto, se pasó dos altos, no respetó el ascenso y descenso de los pasajeros, lo que ocasionó la molestia de los usuarios del servicio público de transporte, en especial de la profesora Mayté, quien no lo dudó y reportó al cafre al número de emergencia 911.
Minutos después, una patrulla de la Policía Vial interceptó al urbanero y lo multó tras atender la denuncia ciudadana; el 9 de octubre, el nuevo sistema de inteligencia al estilo americano se anotó una historia de éxito; sin embargo, no todos han tenido la misma experiencia.
Un día después de que la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) anunciara el inicio de operaciones del nuevo dígito de auxilio, a Nayela le robaron su vehículo mientras atendía su negocio ubicado en el Bulevar Guadalupe Hinojosa de Santa Cruz Xoxocotlán.
Aquel martes, tras denunciar el delito al 911, la florista asegura que la operadora le dijo que enseguida llegaría una patrulla para atender su emergencia; pasaron las horas y ninguna unidad apareció en la zona, incluso la ciudadana denunció el hecho en twiter; las autoridades nunca respondieron ni al llamado ni en la red social.
Bajan 34% llamadas de broma
De que se enrutó el 911 como servicio único de emergencia, se redujeron a un 36 por ciento las llamadas de broma, pues anteriormente los números de auxilio recibían siete mil llamadas diarias, de las cuales cinco mil eran de broma, datos que coinciden con el promedio nacional que detalla que el 90 por ciento de apoyos requeridos son falsos, señaló el Director general del C4, Jesús Canela Manzo.
Incluso hasta el 7 de octubre, la entidad tenía el récord de más llamadas de broma provenientes de un mismo número, marca que conserva un teléfono telcel de los Valles centrales, con mil 200 llamadas.
“Lo que hicimos en este caso es regresarle las llamadas a todas horas, incluso de madrugada, para exhortar al bromista que dejara de molestar y hacerle saber que está infringiendo un delito; afortunadamente, tras la detención de un infractor, las bromas disminuyeron”, subrayó Canela Manzo.
Bromista sancionado
Y es que a una semana de inaugurado el 9-1-1, después de tomarse unas cervezas con sus amigos, Filiberto M. N., de 42 años de edad, se sintió muy gracioso y realizó 12 llamadas de broma al servicio de Emergencias, en donde denunciaba delitos de alto impacto, motivo por el cual fue identificado y detenido.
Fue la noche de ese viernes, alrededor de las 21:00 horas, cuando uno de los operadores recibió la llamada del originario de Tlacolula de Matamoros y vecino de San Pedro Ixtlahuaca, quien denunció que en la Carretera Federal 190 en Hacienda Blanca, cerca de donde se encuentra una distribuidora de cervezas, se encontraba una camioneta con personas armadas en cuyo interior había cuerpos sin vida.
Tras el reporte, de manera inmediata las corporaciones se movilizaron al lugar mencionado; sin embargo, todo resultó ser una broma, por lo que se logró establecer que del número 9513144963 tenía marcaciones falsas al número de emergencia registradas entre 2015 y 2016.
Zonas marginadas, sin 911 por falta de tecnología
Habitantes de varios municipios de la región Mixteca, denunciaron que durante los primeros días no funcionó el nuevo número de emergencias, que a partir del 3 de octubre entró en vigor en 16 estados de la República Mexicana, incluyendo Oaxaca.
Fue hasta cinco días después cuando la SSPO dio a conocer que tecnológicamente se armonizó el 911 con la telefonía celular en la región Mixteca, al vincular el funcionamiento del C2 en Huajuapan, junto con los ya existentes en el Espinal (Istmo), Huatulo (Costa), Tuxtepec (Cuenca) y Valles Centrales.
“Se debe de entender que no es sólo el cambio de número, es un cambio de modelo de inteligencia estratégica para la operación de los C4 a nivel nacional; tenemos que tener un protocolo para estandarizar los modelos, pero esto se agilizará en la medida que se analicen las necesidades de cada estado, pues cada entidad es diferente socialmente, políticamente y geográficamente”, subrayó el director del C4.
También, Canela Manzo recalcó que para las telefonías implicó un desafío enrutar el número 911, pues al menos 150 municipios en la Mixteca son territorio accidentado, lo que provocó el retraso.
“No es culpa del gobierno el ritmo de trabajo de las empresas telefónicas; además, Oaxaca está entre los cinco estados del país con menos infraestructura tecnológica, entonces sólo se cubre el 80 por ciento del territorio, pero el resto sigue comunicado por radio”, justificó el funcionario en materia de seguridad.
Esto significa que los municipios donde no hay señal o poblaciones donde tienen su propia empresa telefónica, aún es un misterio saber cuándo llegará el 911.
De cara al C5
Según las autoridades, el tiempo de respuesta tras un llamado de emergencia debe de ser de seis minutos, en coordinación de forma técnica, táctica y estratégica de policías, paramédicos, protección civil, seguridad y salud pública.
Para ello participan la Marina, el Ejército, la Policía Federal, Estatal, Municipal, Vial, agentes de investigación y grupos de rescate.
Sin embargo, los mandos señalan que falta un escuadrón de rescate y emergencias médicas, así como un uso responsable del número de emergencia por parte de la ciudadanía, además de capacitación a las autoridades municipales.
“Se debe de entender que no somos un call center y la sociedad debe entender que somos un equipo de ayuda mutua, y así en un año, tras un estudio, se diagnostique cuántos operadores más necesitamos y los retos a seguir para instalar el próximo año un Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad del Estado de México (C5 ) con una inversión de entre 15 y 18 millones de pesos”, enfatizó Canela Manzo.
La Ley
El Código Penal para el Estado Libre y Soberano de Oaxaca establece en su artículo 231 bis que “al que, por cualquier medio reporte hechos falsos a los elementos de las policías estatal o municipales, bomberos, personal de instituciones públicas o privadas que presten servicios de emergencia o protección civil, se le impondrá de seis meses a dos años de prisión y multa de diez a cien días multa.
"En caso de reincidencia se impondrá de dos a cuatro años de prisión y multa de 500 a mil días multa. Si la conducta del infractor provoca un accidente o daños, se impondrá de tres a cinco años de prisión y multa de 500 a mil días multa”.
Cifras de alerta
5 mil llamadas de broma se recibían diarias
300 mil celulares hay registrados en la entidad
1,200 falsos auxilios provienen de un mismo número
36 por ciento disminuyeron las llamadas de broma
60 horas de capacitación recibieron los operadores del 911
12 mil 500 policías necesitaría Oaxaca
6 mil policías, el déficit
22 mil delitos han sido reportados hasta septiembre de 2016
180 millones de pesos costaría el C5
089 continúa como número de denuncia anónima
