De acuerdo con el registro del Sistema DIF Estatal, en Oaxaca hay 260 mil personas con diversas capacidades que utilizan sillas de ruedas y la falta de rampas complica el deambular por la calles de la capital.
Para hacer del Centro Histórico un lugar inclusivo, el gobierno federal, a través del programa de Apoyos a las Ciudades Mexicanas Patrimonio Mundial (ACMPM), destinó un recurso para la rehabilitación de rampas en las calles de la ciudad capital.
“Debido a que el Centro Histórico está declarado como Patrimonio Cultural de la Humanidad desde 1987, tenemos el doble compromiso de hacer valer los derechos humanos, culturales y el acceso universal a las personas con discapacidad y movilidad limitada”, afirmó Martín del Castillo Castillo, subdirector del Centro Histórico y Patrimonio Mundial.
"Ciudades amigables"
Señaló que se están rehabilitando y creando 60 rampas en las calles de Colón, Fiallo, Bustamante, Margarita Maza y Macedonio Alcalá, cuya inversión es de aproximadamente 2 millones 82 mil pesos.
Recalcó que para la actual administración municipal es importante tener un Centro Histórico incluyente y accesible, por lo que, además de las rampas, se realizarán otras obras que forman parte del programa “Ciudades Amigables”.
“Son tres proyectos, el segundo es la rehabilitación de banquetas de cantera en el primer cuadro de la ciudad y el tercero es el rescate del espacio público de la Casa de la Cultura y el templo de los Siete Príncipes”, detalló.
El proyecto de banquetas de cantera beneficiará las calles de Flores Magón, 20 de Noviembre, Trujano y Las Casas, cuya inversión será de 2 millones 66 mil pesos.
Mientras que la obra del Templo de los Siete Príncipes y de la Casa de la Cultura Oaxaqueña fue entregada el pasado miércoles 5 de febrero cuya inversión fue de 5 millones 783 mil 102 pesos, también provenientes del ACMPM.
Del Castillo Castillo subrayó que el actual gobierno municipal está realizando políticas públicas en pro de la ciudadanía para tener acceso a la cultura.
Informó que “Ciudades Amigables” es un programa que se presentó al gobierno federal para poder obtener el recurso que solamente se brinda a las ciudad que han sido declaradas patrimonio mundial por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, por sus siglas en inglés).
