Pese a la inversión de 215 millones 421 mil pesos realizada a los largo de cinco años por parte de gobiernos municipales y recursos federales, las plantas de tratamiento de aguas residuales se convirtieron en elefantes blancos infuncionales y, las que lo hacen, laboran a medias o a mucho menos de su capacidad instalada.
Los informes de gobierno de Oaxaca del 2011 al 2015 revelan que 32 por ciento de las plantas de tratamiento de aguas residuales, es decir, 46 de las 143 instaladas en 40 municipios del estado, no están laborando, lo que representa que 53.28% de la capacidad instalada es inoperante; en términos absolutos, 47 millones 161 mil 777 metros cúbicos de aguas residuales no se están limpiando en el año.
Aguas turbias
32% de las plantas no funcionan
55.5% funcionan parcialmente
12.5% funcionan
Fuente: Gobierno de Oaxaca
Las plantas tienen una capacidad instalada por 88 millones 504 mil 484 metros cúbicos, pero únicamente el agua tratada asciende a 26 millones 472 mil metros cúbicos al año, limpian apenas 31 por ciento.
Pero también, 79 de las 143 plantas – el 55% - trabaja a niveles inferiores a su capacidad real y sólo 18 del total, el 12.5%, operan de manera adecuada.
Según datos de la Comisión Estatal del Agua (CEA) 10% funciona, el resto se encuentran abandonadas por los altos costos operativos que representa, porque carecen de mantenimiento y porque las autoridades municipales no destinan partidas financieras para ello.
La deficiencia de este sistema en el estado llega a tal grado que en algunas regiones, pese a la existencia de este tipo de construcciones, no se realiza el tratamiento de un sólo litro de aguas residuales.
La Cuenca, ni un litro
Este es el caso de la Cuenca del Papaloapan, que según los datos oficiales, cuenta con una planta en cada uno de los municipios como Loma Bonita, San Juan Bautista Tuxtepec y en San Juan Bautista Valle Nacional, con una capacidad instalada de ocho millones 956 mil 424 de metros cúbicos al año; pero su reporte de aguas tratadas es igual a cero.
En la misma situación se encuentran las del distrito de Tlaxiaco, donde los municipios de Tlaxiaco y San Juan Ñumí cuentan con un cuatro plantas de tratamiento de aguas residuales con una capacidad de dos millones 353 mil 384 de metros cúbicos al año; la zona Mixe, con cuatro plantas distribuidas en igual número de municipios y con una capacidad 285 mil 268 metros cúbicos al año.
El distrito de Miahuatlán con nueve plantas de tratamiento de aguas residuales con capacidad de 106 mil 591 metros cúbicos por año. Aquí, destaca el municipio de San Pedro Mixtepec, donde se encuentra uno de los principales destinos turísticos del estado, Puerto Escondido, posee una de estas obras para tratar 69 mil 379 metros cúbicos por año, que tampoco funciona. De igual forma, se encuentra el distrito de Ejutla, con dos plantas y una capacidad instalada de 482 mil 473 metros cúbicos por año.
Valles, un tercio de la capacidad
La que tendría que ser una solución se ha convertido un lastre. FOTO: Mario Jiménez Leyva
La región de Valles Centrales es la que cuenta con el mayor número de construcciones de este tipo para tratar las aguas residuales, con 48. Pero hay discrepancias entre el número reportado oficialmente y las que señalan las organizaciones de la sociedad civil como el Instituto de la Naturaleza y la Sociedad de Oaxaca (INSO), que reporta 69, tan sólo en la capital del estado.
Pese a ello, el funcionamiento apenas alcanza en una tercera parte. Según la información oficial, por ejemplo, en la ciudad de Oaxaca hay 13 plantas de tratamiento de aguas residuales con una capacidad instalada de 20 millones 667 mil 208 metros cúbicos por año pero únicamente se tratan seis millones 816 mil 503 metros cúbicos, el 32 por ciento.

