Un grupo de trabajadores del Jardín Etnobotánico denunció irregularidades y presuntos fraudes en ese sitio, dependiente del Instituto Estatal de Ecología y Desarrollo Sustentable (IEEDS), así como la “desaparición” de donativos enviados desde el extranjero y del presupuesto anual, que este año ascendió a tres millones 515 mil pesos.
Asimismo, acusó amenazas de despido, falta de materiales de trabajo y de servicios básicos, al argumentar las autoridades que no hay dinero. No obstante, el director de la institución, Alejandro de Ávila, ha recibido diversos donativos del extranjero, como el más reciente de dos mil 500 dólares de Tucson, Arizona, sin que lo entere a la Secretaría de Finanzas del Gobierno del Estado.
Los afectados --que pidieron reservar su identidad para no ser despedidos-- señalaron que quien administra los recursos presupuestales es el jefe administrativo del Instituto Estatal de Ecología, Adán Santos Díaz, hermano del ex edil de Tehuantepec, Diego Santos Díaz, acusado éste de peculado durante su gestión.
Según indicaron, el administrativo del IEEDS colocó desde mayo pasado como “aviador” a su sobrino de nombre Carlos Miguel Ruiz Camacho, y quien se presentó a laborar apenas hace 15 días, como responsable de personal del Jardín Etnobotánico.
Más “aviadores”
En tanto, Alejandro de Ávila tiene a dos personas a su disposición, Geovany Guerra Martínez, como su asistente personal, y Roberto Cruz Martínez, como su chofer, a quienes cubre su sueldo con los ingresos por las visitas guiadas a ese espacio, dinero que no reporta a la Secretaría de Finanzas.
Adán Santos Díaz al igual que De Ávila, argumentaron los inconformes, amenazan constantemente con despedir al personal que se rebele o que dé a conocer las anomalías; en mayo de este año, despidió a una mujer embarazada, bajo el argumento de que no podía trabajar con ese tipo de personas.
La aludida, de nombre Roxana, presentó su denuncia ante la Junta de Conciliación y Arbitraje por cese injustificado.
Según el grupo de empleados, el administrativo del IEEDS pretende también manejar los ingresos por la renta del Jardín Etnobotánico, hasta ahora en manos de la Secretaría de Turismo, para lo cual colocó a Bertha Canseco, una estudiante de Contaduría y familiar de la actual directora del Instituto.
Por otra parte, los aproximadamente 20 trabajadores del recinto no cuentan con ninguna prestación laboral, como son Seguro Social e Infonavit, y firman contratos temporales; algunos de ellos ya tienen cerca de 20 años de antigüedad.
Tampoco les entregan uniformes de trabajo ni material; no hay ni papel ni jabón en los sanitarios; tampoco hay hojas de papel para los trámites administrativos que se realizan.
Crisis y abandono
Los inconformes demandaron una auditoría a la gestión de la entonces titular del IEEDS, Helena Iturribarría, así como a la actual, Gabriela Reyes Mendoza, y al administrativo Adán Santos Díaz, pues ni el presupuesto 2015, que fue de casi tres millones 900 mil pesos, ni el de este año de tres millones 515 mil pesos no se aplicaron, lo que tiene en crisis al Jardín Etnobotánico.
Pese al presupuesto, el Jardín Etnobotánico enfrenta una serie de carencias, señalaron, como la falta de mantenimiento y operación de las fuentes elaboradas por los pintores Francisco Toledo y Luis Zárate, sin funcionar.
En el primer caso, no hay dinero para comprar la mica que lleva el espejo de agua, así como la grana cochinilla para teñir el agua; en el segundo caso, no sirve la bomba de agua.
En tanto, inaugurado el año pasado y apoyado por la Fundación Alfredo Harp Helú, el invernadero de cristal ubicado en la esquina posterior del recinto, sobre la calle de Reforma, y que tuvo un costo de 17 millones de pesos, aún no funciona, supuestamente porque tampoco hay dinero para ello.
Oaxaca verde
800 especies de plantas
500 géneros
2.3 hectáreas de extensión
