El mercado Benito Juárez lució vacío este viernes 15 de septiembre. Muchos establecimientos permanecieron cerrados. Otros comerciantes llegaron temprano para abrir sus locales con la esperanza de que se recuperaran de los últimos días sin ventas tras el sismo del 7 de septiembre. Lamentablemente no ocurrió así.
Los comerciantes del mercado Benito Juárez sufren la escasez de ventas en estas fechas patrias. Hace unos años esta temporada representaba un incremento fuerte en sus ingresos gracias a los festejos del 15 y 16 de septiembre. Sin embargo, este año ha sido el peor año que han tenido en décadas, según reconocen los mercanderes.
Doña Rosario Nicolás vende chapulines preparados a la entrada del mercado sobre la calle Aldama, y mientras ofrece pruebas a los escasos visitantes, narra: “Está jodida la venta. Antes se vendía bonito, ahora nos va de la fregada. Se juntaron las cosas, la situación de las lluvias y el temblor; todo nos afecta. Los precios los dejamos, no subimos nada. Llegamos desde las 7 am, y si a las 6 pm sigue así sin gente, nos vamos. No tiene sentido quedarse más tiempo”.
Los vendedores explican varias razones por las que las ventas cayeron y aunque son distintos puntos de vista, muchos coinciden en que este año ha sido el más bajo en sus ganacias desde el 2006, cuando se dieron los enfrentamientos de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) con el gobierno de Ulises Ruiz.
La señora Medel tiene un local donde vende camarón seco, pescado salado y otros productos istmeños. “No estamos vendiendo desde que pasó lo del sismo. Los medios también influyen; la gente no viene a Oaxaca porque creen que todo el estado está afectado. El desastre sólo está en Juchitán. Aquí estamos bien, en realidad, pero la gente piensa que también nosotros estamos afectados. Ya teníamos producto comprado para estas fechas desde hace dos semanas; como dura mucho tiempo esperábamos que saliera todo en estos días, pero nada."
"Mantendremos el precio hasta el fin de mes para ver si se vende; trajimos mucho del Istmo. Está muy mal la economía, yo creo que la última vez que estuvimos así de mal fue en el 2006 con lo de la APPO (Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca), en ese año tampoco vendíamos por el conflicto que hubo, pero ahora no hay un conflicto así de fuerte y aún así andamos mal.”
Lourdes Carranza es la heredera de un local con más de 70 años de historia en el Benito Juárez. Ella cuenta: “Las ventas son pésimas, pero no es de ahorita. Desde que se pusieron los vendedores ambulantes nos han perjudicado. Hay tráfico, no hay estacionamiento; la inseguridad es muy fuerte. La competencia son los centros comerciales que tienen estacionamiento propio y no los asaltan ahí adentro. La gente prefiere eso. Además, con qué ánimo va a festejar la gente. En mi caso no voy a festejar. Este local tiene 70 años aquí, ya es un negocio familiar y yo creo que a nadie le había ido tan mal como a mí ahora. Yo creo que está peor ahora que en el 2006, cuando fueron los enfrentamientos de la APPO”.
Varios locales de chiles secos, moles y especias parecen abandonados. Nadie recorre el pasillo. Los comerciantes se ven desanimados y aburridos se ponen a platicar un poco.
“Están muy bajas las ventas desde antes del temblor. Desde hace años vamos en picada, al menos para mí. El mercado ya no vende, ya parece que hace 10 años una iba a estar sentada como hoy en estas fechas”, se lamenta Guadalupe López, quien vende moles desde hace 30 años.
