Académicos del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (Cesop) del Congreso de la Unión aseguran que la economía social es una de las formas para combatir las cifras de marginación y rezago en Oaxaca.
En el reporte Desequilibrios Socioeconómicos Regionales en México lamentan que este sector de la economía no ha sido atendido como debiera ser por el Estado.
"Es una de las formas idóneas para poner en sintonía el desarrollo económico con el progreso social en Oaxaca", señala el documento.
Los académicos resaltan que esta modalidad, ya impulsada por organizaciones no gubernamentales en la entidad, impacta en un entorno familiar y social, además de económico.
"Es una modalidad productiva que favorece el impulso del cooperativismo y el asociacionismo; dos formas de organización social de enorme relevancia para las economías locales de los estados del sur-sureste del país y que, además, articulan muy estrechamente con el desempeño de las empresas familiares", refiere el reporte.
Asimismo, abundan en que el Proyecto de Zonas Económicas Especiales, si bien significan un impulso al desarrollo económico, se deberían tomar en cuenta también otros aspectos.
"Su instalación debe apuntar a promover intensivamente la articulación y el aumento de las cadenas de valor locales para así poder alcanzar mayores escalas de integración regional", sugiere el Cesop.
Específica que las autoridades gubernamentales deberían financiar y poner énfasis en la proveeduría local, a través de aumentar las capacidades generadoras de empleo en las empresas locales sobre la base de mejores remuneraciones al trabajo. Además de incorporar mayores componentes del factor tecnológico a la producción.
Los académicos del Congreso de la Unión culminan abordando las cuestiones fiscales y hacendarias.
"En los circuitos de la inversión es necesario aprovechar los estímulos fiscales y aduaneros que se van a obsequiar a las empresas que decidan albergarse dentro de estos conglomerados industriales", recomienda
