Según testimonios ancestrales, nuestros antepasados, civilizaciones antiguas originarias del territorio mexicano, echaban mano de la naturaleza para enfrentar cualquier tipo de mal o enfermedad; aseguraban que las hierbas y plantas poseían propiedades curativas que, para esos tiempos, parecían milagrosas.
Con el paso de los siglos y la evolución de las sociedades propiamente constituidas, los conocimientos de quienes empleaban la herbolaria se fueron transmitiendo de boca en boca y a través de la enseñanza de métodos y técnicas curativas. El objetivo, además de preservar el conocimiento, era perpetuar la afirmación de que en la naturaleza está la solución a cualquier problema de salud.
Esta creencia, vigente hasta nuestros días, se mantiene viva gracias a establecimientos como el de la señora Teresa Torres, ubicado al interior del mercado Benito Juárez, en la capital del estado, en donde para cualquier problema que la medicina alópata no pueda resolver, hay una alternativa en las hierbas y plantas.
“La medicina tradicional ya tiene años, siglos, no es de ahorita. Esto ya viene desde nuestros antepasados, que son quienes curaban con las hierbas”, contó doña Teresa, quien tiene fe ciega, primero en Dios y la naturaleza, y luego en las propiedades curativas de las hierbas y plantas que ella vende.
“La hierba es muy curativa, la hierba tiene mucha propiedad y ha funcionado muy bien, yo le vuelvo a repetir, yo le doy gracias a Dios antes que nada, porque desde que empezó la pandemia he estado de pie. Aquí he estado trabajando, apoyando a las personas, para que tomen su té y se curen”, narró sobre cómo le ha ido durante este tiempo de contingencia sanitaria.
Y es que ante la crisis que se vive no solo en Oaxaca sino en todo el mundo a causa del brote y propagación de la COVID-19, es mucha la gente que ha recurrido a las ramas de la medicina natural como la herbolaria, para obtener algo que supla esa falta de una vacuna que los proteja del virus.
“Ahorita para lo de esta enfermedad, esta epidemia que hay, pues lo que se les da es diente de león, manzanilla y jengibre. ¿Para qué?, para protegerse de esta enfermedad, que es de frío”, aseguró la comerciante.
Además, ofreció algunas formas de preparación de estas hierbas, cuya unión y mezcla resulta casi un escudo impenetrable. “Se juntan las tres hierbas, diente de león, se le pone manzanilla y el té verde, y se le agrega un pedacito de jengibre, pequeño, porque el jengibre es caliente. Entonces todo esto les ayuda porque esto es frialdad, se van inflamando los pulmones por la contaminación de este virus”, precisó.
Esta fórmula, reveló doña Teresa, ha funcionado en varios de sus clientes que, durante la pandemia, han recurrido a la herbolaria.
“Este remedio, esta combinación ha dado buenos resultados y gracias a Dios yo y las personas, mis clientes, que vienen a comprar estas hierbas, les ha funcionado muy bien. Doy gracias a Dios porque ha hecho una naturaleza tan hermosa que tenemos de todo con las hierbitas”, dijo.
Cabe señalar que, incluso, la señora Teresa Torres tiene una certificación otorgada por autoridades del sector Salud a nivel federal por su conocimiento y empleo de plantas y hierbas con propiedades curativas y medicinales.
La naturaleza, al alcance de todos
Respecto al valor agregado que tiene la medicina natural, doña Teresa asegura que la clave es el costo, pues en la medicina alópata hay productos que se salen del presupuesto de una familia con un ingreso mínimo promedio.
“Definitivamente es un precio muy económico, yo pienso que estas hierbas están al alcance de los bolsillos de todas las personas, porque hay personas de posición económica media que vienen y consumen sus hierbas. Y también de posición económica baja que vienen y se llevan sus remedios. Nada que ver con la medicina alópata, la medicina alópata es muy cara y aquí pues con 30 o 40 pesos ya se están curando”, aseguró.
Finalmente, Teresa Torres aseguró que todos los dedicados a este rubro de las hierbas y plantas medicinales, como ella, tienen tanta confianza en lo que recomiendan que dan garantías al consumidor.
“Vendemos la planta y cualquier cosa el cliente nos puede venir a reclamar, cualquier situación que no esté correcta, que le hayamos dado. Con nosotros hay un lugar, un establecimiento donde la gente con todo el derecho puede venir a reclamar algo que nosotros le vendamos y no sea lo correcto”, concluyó.
