HUAJUAPAN DE LEÓN, Oaxaca.- Luego de tres meses de permanecer cerrados los bares de Huajuapan, el gobierno municipal analiza retirar el decreto municipal que impedía actividades en bares, gimnasios y centros recreativos.
La presidenta municipal de Huajuapan, Juanita Arcelia Cruz Cruz informó que recientemente dueños de bares y cantinas se reunieron con el síndico de Procuración y Justicia, Pablo David Crespo de la Concha para manifestar su necesidad de comenzar a generar ingresos.
Expusieron que llevan más de 90 días sin percibir entradas económicas en sus giros, por lo que pidieron que se modifiquen las medidas para que estos negocios comiencen a operar.
“Ellos plantearon que se les permita trabajar, fueron los primeros que acataron las medidas y dicen que no ven para cuando esto pueda terminar y por eso fueron a solicitar al ayuntamiento la reapertura de estos establecimientos”, indicó.
Señaló que los gastos que han dejado el cierre de algunos comercios no esenciales en Huajuapan son devastadores, pues los dueños de los establecimientos tienen que pagar luz, agua, renta, además del pago a los empleados.
Es por eso que el cabildo de Huajuapan analizará en los siguientes días si el decreto que impide que bares, cantinas, centros nocturnos, gimnasios y centro recreativos pueden levantar las medidas sanitarias para así entrar a la nueva normalidad.
Fiestas clandestinas
La funcionaria condenó el hecho de que personas de Huajuapan estén realizando fiestas clandestinas en donde se vende alcohol y se permite el accesos a muchas personas siendo estos lugares un foco de infección de coronavirus.
Cruz Cruz pidió a la población acatar las medias de la sana distancia y utilizar el cubrebocas en los sitios en donde existen concentraciones masivas de personas.
Refirió que “ya el gobernador indicó que varios negocios estarán abriendo a partir del 1 de julio y una vez que la entidad entre en semáforo naranja podremos realzar más actividades en Oaxaca, pero seguimos observando que los contagios están al alza".
Explicó que prevén que los giros negros operen sólo al 50 por ciento de su capacidad como sucede en el caso de taquerías y cenadurías.
