Simitrio Ramírez tiene una misión desde hace más de dos años: la mayor parte de la semana recorre a pie decenas de kilómetros entre reducidas veredas de la montaña para vigilar el área natural protegida del ejido Donají, de la ciudad de Oaxaca. Es uno de los vigilantes del bosque; de su cintura cuelga un machete y una radio, la correa que cruza su espalda carga una cámara fotográfica y usa pantalones además de una gorra tipo militar.
Tiene 55 años y su tarea, al igual que la que realizan los ejidatarios de esta población, es silenciosa; pero permite, sin exagerar, la vida de los citadinos de la capital oaxaqueña. Y sobre todo, la conservación de especies de flora y fauna en peligro de extinción amenazadas por la acción humana.
Oaxaca es el estado del país con la mayor diversidad biológica, de acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat); pero su biodiversidad está en riesgo de la misma forma que en el resto del país y el mundo, como señalan estudios.
Una de las cámaras de la Conanp instaladas en diversas zonas del parque para monitorear la presencia de especies. FOTO: Emilio Morales
El planeta pierde el dos por ciento de especies de vertebrados cada año, según el Informe planeta vivo 2016, de la World Wildlife Fund (WWF). Entre 1970 y 2012, “la abundancia de la población de los vertebrados sufrió una disminución de 58 por ciento”. El tamaño de las poblaciones de las especies de los vertebrados disminuyó más de la mitad en algo más de 40 años.
Un estudio de científicos de la Universidad de Queenslanda de Australia, que citó la revista Current Biology, afirma que en los últimos 25 años 10% de las tierras vírgenes o áreas silvestres en el mundo desaparecieron por la acción humana.
Las amenazas
Pavel Palacios, director de la Conanp Sierra Juárez - Mixteca, afirma que las áreas protegidas han permitido la conservación de especies. FOTO: Emilio Morales
El área que comprende el Parque Nacional Benito Juárez, de acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Protegidas (Conanp) está amenazada por los incendios forestales, cacería furtiva, plagas forestales, la creciente expansión de la frontera urbana y el libre acceso para actividades recreativas.
El director de la Conanp Sierra Juárez – Mixteca, Pavel Palacios Chávez, advierte que las especies del perímetro juegan un papel importante. Algunos de ellos como dispersores de semillas o como reguladores de otras especies.
La desaparición de una especie puede generar cambios como incrementos en una población, con un efecto directo sobre otras.
También daña los beneficios que el ecosistema ofrece, como el agua, la reducción de la contaminación y la regulación de la temperatura, “quejas principales de quienes viven en las ciudades”, explica el biólogo de la Conanp, Froylán Martínez.
Pulmón y reserva natural
El Parque Nacional Benito Juárez es considerado por la Semarnat como una de las zonas naturales más importantes e interesantes del estado. FOTO: Emilio Morales
El Parque Nacional Benito Juárez de Donají, su macizo montañoso ubicado en la parte norte de la capital oaxaqueña, constituye una de las zonas naturales “más interesantes e importantes del estado”, según la Semarnat. Esta importancia se debe a que representa el elemento paisajístico natural más importante de la ciudad, es el principal “pulmón” de la capital, una de las principales fuentes de abastecimiento de agua y la reserva de una variedad relevante de especies de flora y fauna.
Aquí habitan una gran diversidad de especies amenazadas y en peligro de extinción que se encuentran del largo listado flora y fauna en riesgo de desaparecer.
Entre estas, algunas orquídeas, el famoso laurel; anfibios, algunos de ellos, endémicos de esta zona y la víbora de cascabel, cuyas poblaciones han estado desapareciendo, pero también algunos felinos como el jaguarundi, el jaguar y el tigririllo.
“Muy probablemente, si no existiera una zona protegida en el norte de la ciudad de Oaxaca, muchas de estas especies que hoy encuentran su hábitat o su casa dentro de esta área natural protegida, podrían haber desaparecido por la intervención humana y algunos otros factores”, afirma Pavel Palacios.
El decreto
Por decreto presidencial de 1937, poco más de 2 mil 591 hectáreas de la zona norte de la capital del estado se constituyeron en el Parque Nacional Benito Juárez, con la aceptación y colaboración de los ejidatarios de Donají. Pero para entonces, grandes áreas estaban devastadas por el pastoreo de chivos, la extracción de madera para usarse como leña, incendios forestales y las actividades agrícolas.
En un principio, el motivo para la creación del parque fue la discusión sobre agua en un contexto de crecimiento de la ciudad y de la necesidad de conservar las cuencas que abastecían a la capital ante una inminente demanda de recursos naturales, como madera y leña para el mismo desarrollo de la población.
“Alrededor de 38 años cesó el corte de leña, pastoreo de chivos. Todos los comuneros han puesto su granito de arena”, detalla Alejandro Francisco Velasco, presidente del Comisariado de Bienes Ejidales de Donají.
La labor de las autoridades de Donají, los ejidatarios, es muy importante; sí esto no existiera, se degradaría la calidad de vida de quienes habitan la ciudad, sostiene Froylán Martínez.
“Antes éramos nosotros unos simples ciudadanos, y como si nos gusta la montaña y venimos ya como voluntarios más que por la paga (apoyo económico de la Conanp), buscamos evitar cazadores, contrarrestar el corte de leña verde y personas ajenas a las montañas”, dice Simitrio Ramírez.
Parque Nacional Benito Juárez
Superficie 2, 591 hectáreas
Dentro de zonas forestales propiedad de las siguientes comunidades agrarias:
San Felipe del Agua y el Ejido de Donají, agencias del municipio de Oaxaca de Juárez.
San Pablo Etla
Tlalixtlac de Cabrera
San Andrés Huayapam
Flora y Fauna en el Parque Nacional Benito Juárez
Flora:
663 especies
En peligro de extinción
Laurel y
Oyamel de Juárez (conocido como pinabeto)
Amenazadas
Azucena roja
Magueyitos
Tillandsia de Seler
Gallinita
Con protección especial
Catopsis de Bertero (conocido como gallito)
Biznaga partida mocha o biznaguita de chilitos
Gladiola silvestre
Fauna
Peces: 8 especies
*Reportan desaparición de dos especies: la carpita del Río Atoyac y el tincuiche
Anfibios: 18 especies, tres son endémicas de Oaxaca
Amenazadas
Tlaconete de Cochran
Tlaconete diente espolón
Tlaconete de Smith
Tlaconete Pinto
Con protección especial
Rana de árbol de bromelia menor
Rana de árbol de pliegue mexicana
Rana de árbol de Hazel
Rana de árbol de agua
Salamandra pigmea de San Felipe
Salamandra pigmea de cerro
Reptiles: 39 especies
Amenazadas
Siete culebras: listonada cuello negro, sorda mexicana, perico gargantilla, listonada del sur mexicano, ciempés de rayas amarillas, listonada de montaña cola larga, real coralillo o falsa coralillo.
Dos víboras: cascabel pigmea mexicana y cascabel
Con Protección Especial
Dos víboras: cascabel basiliscus y Crotalus molossus
Serpiente coralillo oaxaqueña
Ocho saurios: camaleón de cola corta, lagartija escamosa de mezquite, lagarto alicante del Popocatépetl o escorpión, huico mexicano, lagarto alicante oaxaqueño o escorpión de Gadow, lagarto escorpión texano y la tortuga casquito.
Aves: 28 especies
*Oaxaca ocupa el primer lugar nacional en riqueza de especies de aves
En peligro de extinción
Chara enana
Amenazadas
Colibrí ala castaña
Hormiguero cholino escamoso
Chipe de Potosí
Zorzal de Frantzius
Mirlo negro o primavera negra
Gallina de monte coluda
Con protección especial
Vencejo Tijereta mayor, gavilán de Cooper, gavilán pecho rufo, aguililla cola blanca, aguililla aura, aguililla ala ancha, halcón de Swainson, halcón peregrino, halcón selvático, codorniz Moctezuma, entre otras.
Mamíferos: 67 especies
*Oaxaca ocupa el segundo lugar en cuanto a número de especies de mamíferos
En peligro de extinción
Ocelote o tigrillo
Amenazadas
Jaguarundi
Murciélago
Hocicudo de Curazao
Ratón cosechero dientes pequeños
Ardilla voladora del sur
Musaraña de Verapaz
Con protección especial
Musarañas orejillas mexicana (nelsoni y peregrina)
Musaraña de Saussure
Fuente: Conanp
