La hija del fallecido ex mandatario, Alberto Fujimori, ya había logrado la semana pasada una ventaja insuperable en el balotaje. La diferencia en la segunda ronda electoral que se realizó el 7 de junio fue de unos 49 mil 600 votos, en uno de los comicios más ajustados del país que vive en constante crisis.
En su última postulación de 2021, Keiko Fujimori había perdido por unos 44 mil 200 votos frente al ex presidente izquierdista, Pedro Castillo, ahora en prisión por intentar disolver el Congreso en el 2022.
Roberto Sánchez denunció la semana pasada, sin pruebas, un "fraude" electoral y dijo que no reconocerá un gobierno de Fujimori que asumirá al poder el 28 de julio para un mandato de cinco años.
El candidato de izquierda ha liderado marchas en "defensa del voto popular" en las calles de Lima y ha convocado a sus seguidores a realizar más protestas en los próximos días, lo que podría prolongar una crisis en el país que ha tenido hasta ocho presidentes desde el 2018 por renuncias o destituciones.
El postulante declaró que presentará estos días un recurso legal para evitar la proclamación oficial del ganador de la elección presidencial, previsto para el 3 de julio por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el máximo órgano electoral.
Fujimori, de 51 años, sostuvo la semana pasada que buscará en un eventual gobierno unir a Perú que ha quedado "partido en dos mitades" tras las elecciones. Para conformar su primer gabinete Fujimori anunció que hará una "convocatoria abierta" con técnicos de experiencia en busca de cumplir su promesa de reducir la criminalidad y la profunda desigualdad entre peruanos.
