SAN LORENZO CACAOTEPEC, Etla.- Hace tres años, cuando lo eligieron como su máxima autoridad por Usos y Costumbres, Pastor Teodoro Matadamás Ortiz despertó muchas expectativas; sin embargo, su administración fue decepcionante , pues no sólo acabó defraudando a su pueblo, sino que él mismo y su cabildo estuvieron a punto de ser quemados vivos cuando una turba enardecida, a la que mandó a reprimir con policías antimotines, casi incendia el palacio municipal.
“Olía a gasolina. Había sido una jornada de los mil demonios, y finalmente la gente optó por retirarse, salvándose milagrosamente el alcalde y sus regidores para acabar así su desastrosa gestión en medio de una oleada de cuestionamientos y repudio de la población que tuvo pocos beneficios sociales, pues la mayoría de las obras se hizo por tequio de la comunidad, dijo a NOTICIAS Flavia Márquez Lara, regidora de Salud y Ecología.
“Matadamás Ortiz abusó del poder, y con la complicidad de una mayoría del cabildo, no transparentó los recursos públicos, incurriendo en delitos y omisiones que deben ser sancionados. Por eso un 98 por ciento de la población está descontenta e irritada de su gestión”, dijo Diego Salomón Méndez Méndez.
Desde hace cuatro trienios los presidentes municipales son una calamidad, que acaban por ser detestados, “pero a ninguno de ellos les han fincado responsabilidades, a pesar del desvío de recursos destinados a la obra social”, acusó el entrevistado.
Un breve recorrido por la población es suficiente para advertir el abandono y de que la autoridad muy poco se preocupó por la infraestructura básica.
Abundan caminos y veredas polvorientas y zonas sin alumbrado público, y si la calle de Sabino Crespo se pavimentó, fue porque los vecinos pagaron el cordón cuneta, que le correspondía al municipio.
El munícipe incurrió en delito al considerar gasto público una aportación de materiales que hicieron particulares, entre ellos los señores Waldo Ortiz y Enrique Montes, así como autoridades municipales de San Felipe Tejalapan y ejidales de Jalapa del Valle, consistente en carros de piedras de río para el retén de azolve del puente de San Lorenzo Cacaotepec, obra que el alcalde dijo que había costado un millón 800 mil pesos; pero la que sería su obra cumbre, un proyecto de ecoturismo, en el paraje La encinera, resultó un fracaso, y las pérdidas fueron cuantiosas. El proyecto que era muy ambicioso, recibiría dinero del extranjero.
Y si el proyecto resultó un fracaso, fue porque Matadamás Ortiz, a pesar de declararse zona protegida, olvidó que al interior de La encinera había propiedad privada. Otros de sus yerros fue la tala de tres centenarios árboles de guamúchil para unir las calles de Lázaro Cárdenas y Emiliano Zapata, en el paraje El rancho.
Las obras gestionadas por organismos y vecinos, son avaladas por la autoridad municipal, pero con la precisa condición del munícipe: “Yo les firmo todo el trámite y gestiones que ustedes hagan, pero los trabajos serán presentados como hechos por el municipio”.
Lo que viene
Se espera que los materiales cedidos por la fundación Mariana Trinitaria, no sean incluidos por el alcalde como gastos del ayuntamiento.
Y este desprecio del alcalde hacia la gente, le iba a costar la vida, cuando la madrugada del 20 de octubre último, una furiosa multitud estuvo a punto de prenderle fuego al palacio municipal donde estaba refugiada la autoridad, que había cometido la torpeza de retener a tres presuntos secuestradores detenidos en Guadalupe Hidalgo, y no consignarlos al Ministerio Público. La multitud exigía que les entregaran a los detenidos, para lincharlos. No se sabe qué disuadió la ira de los vecinos, pero alrededor “ya olía a gasolina”, dijo la regidora de Ecología.
Lo que recibió
7 millones 406 mil pesos del Fondo Municipal
2 millones 935 mil pesos Fomento Municipal
329 mil pesos Fondo Compensación
262 mil pesos participación impuesto a gasolinas
Fuente: Periódico oficial
