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Ofrece su apoyo como enfermero durante pandemia

Foto(s): Cortesía
Redacción

“A raíz de que sucede esto (el brote de coronavirus) y debido a que muchas personas no cuentan con el acceso a los servicios, no tiene las posibilidades económicas de salir a que las atiendan en un hospital, incluso a la farmacia, a que les tomen algo tan sencillo como es la presión arterial, yo dije: “voy a aprovechar para ver si a alguien se le ofrece”, comenta Iván Edgar Vásquez Velasco, de 21 años y estudiante del sexto semestre de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UABJO, respecto a qué lo movió a ponerse a disposición de la sociedad.


Afirma que durante su estadía en el Bajío, a donde llegó apenas en enero de intercambio y de donde se regresó por el coronavirus en marzo pasado, junto con sus compañeros de la universidad de Guanajuato, surgió la inquietud por brindar servicios básicos gratuitos, lo cual no pudo continuar llevando a cabo allá, por lo que puso manos a la obra en Oaxaca.


“Fue más que nada por un experimento social que hicimos con los compañeros de la materia de Enfermería Quirúrgica. Dijeron que iban a publicar a ver qué reacción y qué impacto tenían sobre la sociedad. Entonces lo publico y pues nunca me imaginé que iba a tener ese impacto”, dijo sobre la publicación que, al día de hoy, reúne 1,500 reacciones, cerca de 350 comentarios y casi dos mil compartidas en la red social Facebook.




 


Comentarios de aliento


El post generó una cascada de buenos comentarios, de aliento, de apoyo y de reconocimiento a la labor de este joven oaxaqueño que, pese a lo complicado de la situación y lo delicado de atender a pacientes propensos ante el COVID-19, se convirtió en un agente de cambio que libra obstáculos y, con lo que tiene a la mano, hace frente a la contingencia epidemiológica.


“Me han llamado más que nada personas hipertensas que son a las que más se les ofrece, y personas que también se tienen que checar la glucosa; afortunadamente yo tengo el baumanómetro con el estetoscopio y el glucómetro, es lo que tengo de primera mano o de lo que dispongo ahorita”, menciona, mientras señala el maletín que contiene sus herramientas de trabajo.


Sin embargo, pese a los buenos comentarios por su noble acción, en esta situación tan complicada se requiere apoyo de todos, por lo que ha habido personas que, aunque poco, lo alientan a seguir.


“Si se dan cuenta, pues no es material nuevo, pero es material que tengo de práctica, de uso, entonces pues con esto mismo ahí vamos poquito a poco. Ahorita, por ejemplo, ya no tengo vendas, tela adhesiva muy poca, gel antibacterial, pues igual apenas me donaron una botella y pues poquito a poquito vamos juntando”, afirma.




 


Se aventó al ruedo


Preguntado sobre cómo ha sido este andar en el campo profesional en medio de toda este crisis, de esta situación tan delicada, Iván no se achica y asegura que lejos de esconderse, pone el pecho para hacer frente esta pandemia de la que espera salir con una gran lección profesional y de vida.


“Nosotros debemos empezar a sensibilizar a la sociedad, pues ellos necesitan a la vez esa confianza. Tal vez yo ahorita no tenga los conocimientos suficientes como para salir adelante en un procedimiento muy complejo, pero pues mínimo los servicios que son básicos y en lo que se les pueda ayudar, pues que sepan que con confianza y de todo corazón, aquí conmigo los tienen”, añadió.


Incluso, se aventuró a poner el listón muy alto. “Es una responsabilidad muy grande, nosotros no podemos equivocarnos porque estamos tratando con vidas humanas, entonces pues para nosotros no existe el error”.


De esta manera, Iván, que se encontraba estudiando de intercambio en Guanajuato, regresó a Oaxaca como por obra del destino, como si su tierra lo necesitara para convertirse en un héroe en medio de la pandemia.

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