Sin más conocimiento que lo que el sentido común les indica, ciudadanos enfrentan la carencia de agua; pagan de más por obtener el líquido y aseguran que no hay institución que les oriente acerca de las medidas que se deben tomar para enfrentar el estiaje que azota a la entidad desde hace varios meses.
El Día Mundial del Agua, ignorado
Con la salvedad del evento organizado por legisladores oaxaqueños y uno que otro posteo en redes sociales referentes a la fecha, el común de la población no solo ignora su conmemoración instaurado por la Organización de las Naciones Unidas, dada la importancia que tiene para la vida del mundo, el líquido.
“Ni sabía que hay un día del agua, pues si casi ni llega, ¿qué tenemos que conmemorar?, lo que deben hacer las autoridades es buscar la manera de abastecernos de más porque en mi municipio llega cada 15 días y sólo media hora”, fue la primera respuesta de Eustolia Medina.
Ella vive en San Agustín de las Juntas y asegura que cada quincena debe considerar la inversión de 400 pesos para comprar el agua que utiliza en su hogar, pero también señala que nunca ha recibido sugerencia alguna por parte de las instituciones para saber cómo cuidarla.
En gran parte de la capital y municipios conurbados, los piperos hacen su agosto con la necesidad de agua que enfrenta la población
“Yo ocupo el agua de la lavada, en el baño y procuro gastar lo menos posible para cuidarla porque sale muy cara; mi monedero no da para comprar a cada rato”, dijo Eustolia.
A su vez, Mary, su vecina, coincidió en que “a la de Dios” van creando sus maneras de proteger ese recurso, pues la mayoría de los asentamientos padecen de escasez desde su fundación.
“A mi casa, si bien me va, llega una vez cada dos semanas, media hora y a media noche, pero tampoco entendemos en cuidarla, hay muchas fugas y nadie, por lo menos de mis vecinos, sabe realmente cómo y qué debemos hacer para cuidar el agua”, señaló.
Una gota de agua es oro
“El agua es más necesaria que nunca, eso solo lo sabemos quienes tenemos que andar tras un chorrito o pagar grandes cantidades a quienes abusan de nuestra necesidad; pero, lamentablemente, la mayoría no entendemos eso, sino baste ver cómo en la propia casa, siempre hay quien o deja la llave abierta o se pasa horas bajo la regadera”, comentó Héctor Canseco, vecino de la colonia Casa Blanca.
Apuntó que la humanidad se ha vuelto tan indiferente, que no se da cuenta que de acabarse ese bien natural, el mundo enfrentaría una situación caótica.
El saneamiento de afluentes es un gran pendiente de los gobiernos de los tres niveles y, además, sensibilizar a la población para su cuidado
“Aquí, todavía podemos ver algunas caídas de agua en las comunidades, pero vean la ciudad y los municipios conurbados, qué terrible situación; el agua es parte de los servicios básicos que tienen mayor demanda, porque sin el agua no hay bienestar”, comentó Canseco.
A ese respecto, Pánfilo Martínez, vecino de San Pablo Etla, aseveró que hoy, una gota de agua es oro líquido y que el mejor ejemplo de carencia que ya hay en la entidad, es su comunidad, donde antes abundaba y hoy deben comprarla.
“Nosotros en casa cuidamos mucho el agua, tratamos de racionarla porque a pesar de estar cerca de la zona que suministra a la capital, a nosotros difícilmente nos llega, debemos comprarla”, comentó.
Pánfilo destina mensualmente 700 pesos para llenar su cisterna de 10 mil litros, mientras en algunas colonias, aún se ven personas lavando vehículos a manguerazos.
“Estamos enfrentando una carencia de agua fuerte y somos los ciudadanos los responsables de que no se desperdicie, no podemos culpar al gobierno de la falta de conciencia que tenemos; lo que sí es importante es que las instituciones implementen campañas intensas de sensibilización y orientación”, puntualizó.
Crecimiento limita distribución
Uno de los asentamientos que mayormente sufre con la distribución del agua es el Fraccionamiento El Rosario; por eso, Beatriz Mendoza cuestiona a las autoridades por autorizar más unidades alrededor de esa.
“No sabía que hoy es el Día Mundial del Agua, qué tristeza que hayamos ya invertido tanto en pagar pipas y no nos interese ni saber que hay un día para el líquido. Eso refleja nuestra indiferencia, yo estoy consciente que los ciudadanos tenemos que ser más sensatos en ese sentido, pero lo que nadie me puede responder es: ¿por qué si ya no hay agua para suministrarnos aprueban la conexión a la red de más viviendas?”, expuso.
Con un rezago del 26.6 % de viviendas que no cuentan con agua, según la Secretaría de Bienestar, en Oaxaca, el Día Mundial del Agua pasó sin pena y sin conciencia.
