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Santa Lucía: vulnerable a las lluvias

Foto(s): Cortesía
Redacción

SANTA LUCÍA DEL CAMINO, Oaxaca.- Esta localidad, ubicada a escasos 10 minutos de la capital oaxaqueña, considerado uno de los municipios más grandes por el número de habitantes, padece cada año durante las temporadas de lluvias.


Los vecinos de al menos una decena de colonias de las 40 que conforman el ayuntamiento enfrentan un riesgo latente, no sólo porque viven a orilla del río y arroyos que atraviesan la localidad, también porque éstos se convirtieron en un foco de infección debido a la contaminación que enfrentan.


Habitantes de las colonias como la 25 de Enero, Calicanto, Ampliación, Víctor Bravo Ahuja, Gómez Sandoval, Aquiles Serdán, Ampliación Santa Lucía, Guelatao y otras, se mantienen expectantes de no sufrir daños por las lluvias como años anteriores.



Las  viviendas de la colonia 25 de Enero guardan marcas de las inundaciones sufridas. FOTO: Emilio Morales

Prevenir y no lamentar


Irma Díaz, vecina de la colonia 25 de Enero, vive a escasos metros del río Salado, el mismo que se desbordó hace ocho años y le dejó serias afectaciones, igual que a sus vecinos, donde la entrada de agua alcanzó hasta 50 centímetros.


Desde ese año, a Irma no le vuelve a pasar lo mismo porque optó por adoptar medidas propias para evitar que parte de sus muebles y patrimonio se pierdan.


“Optamos por construir anaqueles y embolsar nuestras cosas; cada que empieza la temporada de lluvias y vemos la crecida del río, empezamos a levantar muebles, guardar papeles, cobijas, porque no nos vuelve a pasar”.


Menciona que otra de las causas que originan encharcamientos son las coladeras, debido a que la acumulación de basura las tapa y cuando las lluvias son intensas, por el drenaje es donde se sale el agua.


“El río no nos da miedo; sabemos que debemos tenerle respeto, pero si somos precavidos, no nos va a pasar nada”, dice doña Irma, quien se dedica a la venta de atoles y tamales.



Mas de un centenar de personas son vecinas del río Salado. FOTO: Emilio Morales

Basura, un riesgo en ríos


Elena Hernández García, vecina de la misma colonia, señala que una de las grandes problemáticas que enfrentan, es la acumulación de desechos en el río y la falta de limpieza por parte de las autoridades municipales.


“La gente, los vecinos, no son conscientes, tiran la basura en el cauce del río sin importar las consecuencias que esto nos trae y sobre todo, por las experiencias pasadas. Yo trato de mantener limpio mi terreno y he sembrado plantas y árboles en la orilla del río, porque eso contiene también”.


Hernández García, quien vive desde hace 10 años a escasos metros del río Salado, explica que cuando compraron en esta zona, nadie les dijo que existía un riesgo; “y nosotros, por adquirir un patrimonio y además económico, no tomamos en cuenta nada”.


Lo cierto es que como Elena, más de un centenar de personas que son vecinos del afluente, son vulnerables a inundaciones en dado caso que, durante la temporada de lluvias, se desborde.


Pestilencia y contaminación


A metros se perciben olores fétidos en el río Salado; un cúmulo de agua entre color  verdoso y negro corre por el cauce y se detiene en puntos donde la maleza crece. Se trata de las descargas de aguas negras que se realizan ahí, sin que existan medidas de atención.


Decenas de viviendas que se ubican en esta franja, conviven entre aromas pestilentes que se hacen agudos cuando se elevan las temperaturas.


“Tenemos años padeciendo esta situación; si una tubería que pasa por este lugar se rompe y no recibe el mantenimiento necesario, lo que circula por aquí va a parar al río”, señala una de las vecinas.


Otro de los vecinos asegura que el tema de la atención al afluente rebota en autoridad tras autoridad, pero no hay una atención real a las condiciones en las que se encuentra el arroyo.


Menciona que en una contingencia que pudiera suscitarse por la salida del agua, esto representaría un verdadero foco de infección para los vecinos; de ahí la urgencia de que se le dé la importancia que merece.


En las mismas condiciones también se encuentra el río San Luis que circula por la localidad; "ya tenemos varios años con el problema de la contaminación, se supone que este es un arroyo de agua pluvial y en épocas de lluvia se nos viene el agua del drenaje que se conecta en el columpio", explica otro de los vecinos.


Cada año, durante la temporada de lluvias, los vecinos tienen que soportar los olores, pero han llegado a acostumbrarse a vivir con normalidad, aunque saben que no es sano.


Acciones insuficientes


En el municipio, la autoridad municipal que encabeza Raúl Cruz, sí ha realizado acciones de impieza en los afluentes, comentan los habitantes, pero éstas resultan insuficientes.


Según manifiestan, requieren que previo al inicio de la temporada de las precipitaciones pluviales, requieren de actividades de limpieza, a mitad y al final para mantener un ambiente sano y seguro, acciones en las que están dispuestos a participar.

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