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Las autoridades de Oaxaca no saben gobernar: ciudadanos

Foto(s): Cortesía
Redacción

“Memelas, memelas”, grita la vendedora, los policías, que permanecían sentados, se levantan a toda prisa. Todo parece indicar que es momento de actuar para retirar a los manifestantes, la gente voltea la mirada y espera el enfrentamiento.


Sin embargo, grande es la sorpresa de los mirones cuando los uniformados alcanzan a la vendedora de memelas y le “decomisan” su mercancía, pagando por ella, claro está.


La misión de los integrantes de la Policía Estatal es proteger la entrada al Aeropuerto Internacional de Oaxaca, lo que hagan los miembros del Sindicato Libertad y la ciudadanía por ahora no es de su incumbencia; es momento de saciar el hambre.


Desde antes del amanecer, transportistas adheridos al Sindicato Libertad bloquearon la carretera Federal 175, desde el crucero de la Experimental hasta el del Aeropuerto, ante esta situación, los que no tenían medio de transporte tuvieron que caminar.


“Nos cobran doble el pasaje y nos hacen caminar y ellos sentados ahí”, gritó la señora Marciana Montes, refiriéndose a los manifestantes, “ellos son delincuentes, desde el momento en que estás tomando un camino federal ya están cometiendo un delito”.


Es mediodía y el calor es intenso, adultos, niños en carriola, ancianos y enfermos padecen el bloqueo, las maldiciones están a la orden del día contra lo que se mueva, ya sea policía, manifestante o reportero.


“El delito se lo están haciendo al pueblo, todos tenemos problemas, que vayan a pelear su derecho a donde corresponde y que no perjudiquen los intereses del pueblo”, pide Marciana, quien en su andar se le notan los años.


¿Por qué bloqueamos?


En sus manos sostenía un rollo de cohetes, vino preparado para la revuelta. Sentado en la banqueta, sólo observaba a la gente pasar, muchos con cara de molestos, otros más con la mueca inequívoca del cansancio. Llevaba dos horas en el mismo lugar y no habían dejado de pasar ni por un instante.


Su mototaxi estaba a escasos metros, no sabía el motivo pero participaba en el bloqueo del crucero de Hacienda Blanca. El Sindicato Libertad lo había llamado y tenía que cumplir, nunca cuestionó el por qué.


Lo acompañaban tres de sus compañeros, dos traían palos, mientras que el tercero había elaborado una improvisada macana. Esperaban y la gente caminaba, no sabían hasta cuando pero ahí estarían hasta que les ordenaran retirarse.


Betzabé vive en Magdalena, Etla, esta vez llegaría tarde a laborar. Un trayecto de 40 minutos hacia el centro de la Ciudad de Oaxaca de Juárez  ya le había tomado casi dos horas, “ya ni llorar es bueno”, dice resignada.


Como ella, cientos de personas se retrasaron en sus actividades cotidianas tras el bloqueo que realizaron los integrantes del Sindicato Libertad, “ya lo esperábamos, desde anoche nos avisaron, pero ni así nos podemos preparar”, destaca Betzabé.

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