Jessica cursa su último año en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO); la estudiante asevera que si ha aprendido la teoría y práctica de la abogacía, no ha sido precisamente por el cuerpo académico de su institución, pues el ausentismo, la corrupción y la permisividad, son aspectos que han caracterizado al mayor número de sus catedráticos.
Sin dubitativas, Jessica recuerda que entrar a la UABJO no era su anhelo, pero en las condiciones económicas de su familia, la opción no era una distinta.
Y aunque pensó que los gastos serían menores y la calidad educativa sería "aceptable", la realidad fue distinta.
"Escuché muchas veces hablar mal de esta Universidad. Críticas sobre los conflictos internos, los sindicatos, la corrupción de los profesores y los servidores; por eso no estuve muy feliz cuando entré, pero lo hice con el objetivo de aprovechar todo lo positivo y hacer lo que vine a hacer, que es aprender y prepararme", rememora la joven estudiante, mientras observa a sus compañeros caminar entre los pasillos de la Facultad.
Aspectos positivos
Aunque en un inicio Jessica pensó que las críticas no tenían razón de ser, tiempo después conoció las problemáticas de la UABJO, pero también, refiere, hay aspectos positivos que no se mencionan de la universidad.
"Hay muchos maestros que te piden cierto apoyo para pasarte, sabemos de profesores con los que las alumnas pueden hablar y empezar a hacer amistad para que ayuden en las calificaciones. En ese aspecto, aquí hay de todo y se encuentra fácilmente. Pero también hay catedráticos que se desviven por el alumnado, que se esfuerzan en llegar temprano y resolver dudas para que podamos aprender", dice.
Explica que en la mayoría de las materias, quienes realmente quieren estudiar lo hacen y quienes no, buscan una salida fácil.
"Hay muchas facilidades para pasar no nada más las materias, sino el semestre. Muchos, como mi caso, recurrimos a revisar el temario más de lo normal para conocer el contenido con nuestra propia investigación. Desde el segundo semestre, yo empecé a practicar en despachos porque realmente me apasiona mi carrera", refiere.
Si hay algo que Jessica condena y que puede pedir a los docentes, es dejar a un lado el ausentismo escolar.
Pasión por la cátedra
"Les pediría que cumplan con sus horarios de clase y que si no tienen pasión por la cátedra, se busquen otro trabajo porque los más afectados somos los estudiantes que venimos dispuestos a escucharlos; no merecemos que al final, nosotros les expliquemos a ellos", asevera.
En dicha declaración coincide Jacqueline, estudiante del cuarto semestre de la Facultad de Contaduría y Administración.
"Hay carreras en las que puedes aprender más o menos sin la necesidad de un maestro; vamos, siendo autodidactas, pero hay otras en las que se batalla mucho para hacerlo o en las que de plano si los maestros faltan una hora, es una hora en la que el tema se da por visto y no se repone", opina.
Jacqueline señala que la Universidad carga con estas añejas problemáticas por la ingobernabilidad y falta de "mano dura" de las máximas autoridades dentro de la institución.
"Si un sindicato hace paro, tenemos que esperar a que el rector se digne a resolver el problema. Si un grupo de choque hace marcha o toma las instalaciones, también tenemos que esperar a que se cansen o les paguen lo que piden", condena.
Asimismo, la estudiante menciona que el alumnado y los padres de familia han dejado a un lado la bandera que deberían tomar.
Falta interés del alumnado
"Si estamos pagando por una educación y por una enseñanza, tenemos que exigir que se nos dé. No pagamos la inscripción y las reinscripciones ni los montones de papeles, para que haya clases cuando quieran. No, mi mamá ha venido a presionar muchas veces y es porque yo se lo pido, porque al final las cosas se pueden componer con presión", reflexiona.
En este sentido, exhorta al alumnado a tener más interés en los problemas que aquejan a la UABJO y no solamente observen las marchas y plantones.
"No, también debemos involucrarnos y exigir que se cumpla con lo que pedimos y merecemos. No se trata de entrar y aguantar todo; a eso nos acostumbraron en las prepas, pero esto ya es poner en juego nuestra vida profesional", culmina.
