Llegó la Guelaguetza 2018 y muchas de las calles de la ciudad reciben a los visitantes “con los hoyos abiertos”; aunque podrían las autoridades defender con el argumento de que muchas de ellas se encuentran fuera del primer cuadro de la ciudad, lo cierto es que olvida que algunas se realizan justo al paso hacia Monte Albán, por ejemplo.
La imagen que de la ciudad se lleve el turismo, no tiene que ver únicamente con los servicios que se presten a los visitantes, sino también con la condición de las calles o avenidas por donde transitan propios y fuereños.
A lo largo de varios meses, los medios de comunicación dieron cuenta del retraso con que se realizan las obras, para dar atención y celeridad a los trabajos que no solo afean a la ciudad, sino que obstaculizan el tránsito vehicular.
Muy bonito, pero caótico
Jaime Aguilar Espejel visita, por vez primera, la ciudad de Oaxaca; dice que su impresión inicial fue que es una ciudad muy pequeña para tanto vehículo, aunque después, supo que varias calles son reparadas y eso afecta el flujo vehicular.
“Es muy bonita su tierra, cuántos estados quisiéramos tener lo que ustedes; un poquito descuidada, pero nada que las autoridades y ciudadanos no puedan resolver; cuestión de disposición, el tráfico caótico”, comenta el visitante.
Aguilar Espejel destacó no solo los obstáculos que de pronto interfieren en la correcta y rápida circulación en las calles de la municipalidad, sino también a las condiciones de las calles por donde los peatones caminan en el primer cuadro.
“¿Ya vio cómo, en los empedrados cualquiera se puede caer y lastimar? Fíjese cómo están algunas banquetas que ponen en riesgo el paso de las personas de la tercera edad y qué decir de algunas alcantarillas y arroyos de aguas negras que se hacen en cercanías de los mercados”, expuso.
Todo, a última hora
Después de por lo menos dos años de insistir en la reparación de vías como la prolongación de Cosijopí y el paso a desnivel del Puente Bicentenario, hasta hoy, justo a unos días de la Guelaguetza y de la llegada de visitantes que también utilizan la Central de Segunda Clase, se les ocurre realizar los trabajos.
Así lo expresa Guadalupe Santiago, comerciante de la zona, quien sin dejar de reconocer la tarea de reparación emprendida por el gobierno estatal para la rehabilitación de esas vías, reprochó que todo se deje a lo último.
“De entrada lo hizo el gobierno estatal, pero si saben que son días de venta, de visitas, de muchos vehículos, etcétera, por qué lo hacen ahorita; en la Central también llega turismo, es uno de los pasos forzados a Monte Albán”, se quejó doña Lupita.
Y es que cualquiera que desee acudir a la zona de la Central, ya sea para abordar un autobús de segunda clase o hacer compras en el Mercado, padecerá del inmenso tráfico que provocan los trabajos en cita.
Más de una decena de calles, con obras
Además del programa que en fechas recientes echó a andar la Secretaría de las Infraestructuras y Ordenamiento Territorial, hay por lo menos una decena de vías en la capital, donde las áreas responsables de la obra pública e incluso particulares, realizan trabajos que llevan meses sin ser concluidas.
Las reparaciones en los cuatro accesos a la capital, la reconstrucción de la infraestructura vial en los puentes Tecnológico, Bicentenario, Riberas del Atoyac y Valerio Trujano, dificultan el tránsito provocando la molestia de propios y visitantes.
A ellas se suman los hoyos que debido a los trabajos que realizan los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado, han sido motivo de quejas continuas por la pésima imagen que ofrecen, pero sobre todo, por el riesgo que representan.
Las banquetas del primer cuadro de la ciudad, muestran un desgaste y evidencian la poca importancia que tiene el mantenimiento integral de las arterias.
