Pasar al contenido principal

VIDEO| Madre de Oaxaca llora a su hija víctima de feminicida, prófugo hace 6 años

Foto(s): Cortesía
Redacción

Cuando Ivón vivía, a Elvira no le faltaba nada.


Su "morenita" , como le decía, llevaba en la sangre el anhelo de ayudar y de luchar por un mundo un poco más justo.


Ivón ya no está para hacer realidad cada uno de sus sueños, pero su madre despierta día con día para poner en práctica lo que su hija le enseñó.


"Siento que me estaba preparando para un futuro", rememora la mujer con sonrisa apacible y mirada triste, mientras desentierrra el pasado y muerde sus labios.



Desde muy pequeñita, Ivón era alegría, carisma y ternura

Ivón, encantadora


"Desde chiquita era muy sociable, era encantadora; siempre ayudaba mucho a sus compañeros, siempre sonriente. Cada que llegaban fechas especiales, recibía un montón de cartitas y detalles", expresa Elvira.


El sueño de Ivón era ser doctora. Su madre solía vestirla de blanco, su risa le hacía sentir paz.


Así fue toda su infancia; la mujer recuerda que a la edad de 12 años asumía conductas maduras y llenas de amor hacia sus hermanos.


"Sin que yo le diera responsabilidades, ella tomaba el papel de mamá y siempre estaba pendiente de ellos, los cuidaba y ayudaba mucho"; sus ojos brillan de orgullo y melancolía.


Mujer, valor y respeto


Fue en la preparatoria cuando Ivón comenzó a perfilar de nuevo su futuro. Ya no sería doctora, ahora buscaba prepararse y ser licenciada en Derecho. Las leyes, decía, serían la herramienta para combatir la desigualdad y los malos tratos hacia las mujeres.



Ivón anheló hacer de las leyes una realidad y dar a la mujer el lugar que merece

¿Las razones? Elvira también confiesa que la violencia existió en su hogar. Ivón se enfrentaba a su padre cuando éste tenía un comportamiento agresivo. Y también, la mujer admite que la ausencia de su hija le dió fuerzas para separarse de aquel hombre años más tarde.


"Siempre intervenía, le daba mucho coraje ver eso. Me sorprendía todo lo que ella hablaba, todas sus pláticas, todos sus proyectos. Me platicaba lo importante que es valorar y respetar a las mujeres. Ahora siento que con todo lo que me decía, quizá me estaba preparando para el futuro. Me platicaba temas que jamás me habían pasado por el pensamiento", expone la madre, ensimismada, con las manos entrelazadas.


El olvido, la mutación


Fue a los 17 años que los sueños de Ivón fueron pisoteados. En apariencia, nada le faltaba, era inteligente, bella y querida por su familia y amigos. El amor le doblegó, la violencia se postró infame en su vida, anestesió su cuerpo y su mente.


"Empezó una relación con Kevin", explica. "Se ausentaba mucho, era más callada, ya no escuchaba música, no hablaba con sus hermanos, no salía con ellos. Me rompió el alma cuando su hermana Abril me dijo 'oye mamá, te das cuenta que Ivón ya no quiere salir con nosotros'".


Ivón entró a estudiar Diseño de modas; la Medicina y el Derecho quedaron atrás. Y es que Elvira supo, tiempo después, que su novio la había convencido de ello, pues se oponía a la idea de que algún hombre estuviera cerca de ella.


La joven enamorada creyó que el hecho de que su pareja estuviera pendiente de ella todo el tiempo, era amor. Pero, su madre tiene el consuelo de que antes de la tragedia, Ivón abrió los ojos, aunque días más tarde los haya cerrado para siempre.


"Mamá, quiero hablar contigo"


Después de tres años de relación y noches interminables llorando en silencio dentro de su habitación, Ivón, con rostro asustado, sucumbió ante el cobijo de su madre.


-Mamá, quiero hablar contigo. Tengo miedo, te he ocultado algo.


-Hija, sea lo que sea, yo te voy a apoyar. Soy tu mamá.


Ivón le confió a su madre que terminaría la relación con Kevin. Le confesó sus actos violentos y aunque siempre negó alguno contra ella, estaba decidida a irse de Oaxaca, estudiar una maestría y hacer un año de misiones. Elvira la respaldó.


"Lo bonito era que ya no se guardaba nada, sabía que yo estaba allí para escucharla, como siempre lo estuve. Kevin se sentía dueño de ella, no la dejaba ir, prefirió matarla antes de verla con otro o verla triunfar", expone la madre.


Fue el 4 de agosto del 2013 cuando Elvira vio a su hija por última vez. "Mami, no te preocupes", se despidió.



Kevin Gonzalo Martínez Rojo, prófugo desde hace casi seis años

Mover cielo y tierra


La joven le dedicó a su exnovio 15 minutos para "quedar como amigos".


Elvira tuvo que acudir a reconocer a su morenita el 6 de agosto en un paraje; allí estaba el cuerpo de Ivón, el rostro lucía desfigurado, había sido golpeada terriblemente en la cabeza y no tenía uñas.


“Esos momentos fueron tan dolorosos para mí”, comenta la madre.


Los padres de Kevin tienen fuerte presencia, señala, en el Tribunal Superior de Justicia del Estado. Él joven está prófugo.


"Me dicen que está más encarcelado que si estuviera tras las rejas, porque no tiene una vida social; pero, la verdad, es que el día que quiere, puede ver a su madre. Ella me pide que perdone a su hijo y al mismo tiempo se contradice, afirmando que él no mató a mi hija. Ella me dijo que iba a mover cielo y tierra para dar con el asesino de Ivón; el asesino es su hijo."


"Mami, ¿puedo quedarme contigo hasta los 30 años?"


Elvira lleva la voz, el rostro, la risa de Ivón, en cada uno de sus pasos, en su día a día, en lo más profundo de su alma. Recuerda cuánto se querían y las palabras llenas de amor y necesidad de protección de su hija.


-¿Mami, ¿puedo quedarme contigo hasta los 30 años?


-Mi amor, hasta que nos pudramos de viejas.


Ivón nunca tuvo sueños de casarse, aunque Kevin se lo pidió en innumerables ocasiones, antes de terminar.


"Mamá, te quiero tanto, yo sé que contigo voy a lograr todo lo que quiero ser. Siento que para mí no se hizo el matrimonio, yo quiero ayudar y quiero estar contigo, yo quiero que me apoyes", le decía Ivón a su madre.


La mujer tiene el corazón resquebrajado. Dios es su refugio. "Cuando estaba Ivón, a mi no me faltaba nada", lamenta.


Elvira perdió a su hija y tras casi seis años continúa exigiendo justicia. Grita, marcha, denuncia, apoya a otras madres, defiende a las mujeres. La vida de Ivón lo vale; a pesar de los riesgos, su morenita quiso hacerlo. Ella la preparó para lo que venía.


 


Noticias ¡Cerca de ti!

Conoce los servicios publicitarios que impulsarán tu marca a otro nivel.