SANTA CRUZ HUATULCO, Oaxaca.- Después de pasar lujosos hoteles, el recorrido por el bulevar Benito Juárez te lleva a La Bocana, un paraíso para los amantes de las playas con poca afluencia de personas y la única de Huatulco, en donde se puede practicar surf y bodyboard.
Aquí reside desde que nació, Esther Maya, quien es dueña de uno de los dos restaurantes que se ubican justo en la entrada de la playa. Es temporada baja y la presencia de turistas es nula, por lo que se da tiempo para disfrutar de la vista.
“Mi papá era el dueño de este terreno que ahora es mío”, dice Esther, quien cuenta con 33 años de edad. Debido a que playa La Bocana es mar abierto, restos de palos descansan en la arena, mientras algunos despistados visitantes posan para las fotografías.
“Quieren comprar mi local. Han venido empresarios, quienes me han ofrecido hasta 10 millones de pesos, pero no lo vendo porque es mi patrimonio”, asegura Esther, cuyo negocio está rodeado de espectaculares construcciones, “de dueños extranjeros”.
Como a Esther, a muchos habitantes de Huatulco les compraron sus terrenos; ahora son empleados de los hoteles, taxistas o vendedores ambulantes, indica Esther, con una mueca de repudio.
“No son pocas las personas que hemos visto que venden su patrimonio y en unos años ya no tienen nada. Se compran carros y no emprenden en un negocio. El dinero se va rápido; mucha gente de Huatulco lo sabe mejor que nadie”, afirma Esther.
Alex e Irving pratican bodyboard en playa La Bocana. FOTO: Giovanna Martínez
Falta promoción
Al ser una playa en la que no hay inversión extranjera, Esther asegura que le hace falta promoción, pues los gobiernos no voltean a verlos, como en los lugares en donde los inversionistas construyen grandes complejos turísticos.
“No nos caería mal un poco de promoción, pues en temporada baja, como ahora, no hay muchos clientes y nos cuesta mantenernos en funcionamiento”, destaca Esther. “Los huéspedes de los hoteles llegan a esta playa, buscando salir de la rutina”.
Playas limpias
Entre los pescadores surgió el rumor de que una fuga de petróleo en el puerto de Salina Cruz había alcanzado las playas de Huatulco; sin embargo, los comerciantes y turistas no han comprobado la presencia del hidrocarburo.
“Respecto al derrame de petróleo, nosotros no hemos visto nada, las playas están en perfectas condiciones. En ocasiones vienen a limpiar los del programa Playas Limpias, pero nosotros somos los que nos encargamos de limpiar los desechos de los turistas, quienes dejan botes y bolsas de plástico”, indica Esther Maya.
Playa Bocana se beneficia de contar con tantos hoteles en sus alrededores, pues la infraestructura los ha “salpicado” y cuentan con accesos dignos; “no tenemos apoyos del gobierno estatal ni federal, los accesos los construyó el gobierno federal a través del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur)”.
Al ser temporada baja, es poca la afluencia de visitantes. FOTO: Giovanna Martínez
Amantes del bodyboard
Corren hacia las olas, que vigorosa los arrastra de nuevo a la orilla. La tabla es su acompañante, pero al mismo tiempo dificulta llegar a su objetivo; después de unos excitantes minutos, logran llegar, deslizándose suavemente sobre el mar de regreso a la playa.
Alex e Irving son dos adolescentes que han practicado bodyboard desde muy pequeños y en Huatulco no hay mejor playa para practicarlo que Bocana, debido a sus grandes y desafiantes olas.
El bodyboard es un deporte basado en el deslizamiento sobre la superficie o pared de la ola con una tabla, normalmente de polietileno o polipropileno. Su tamaño puede variar en función de la altura y peso del deportista.
Dos turistas extranjeras que toman el sol en playa La Bocana son testigos del esfuerzo de los dos adolescentes oaxaqueños, quienes dan una pirueta en el aire, que impresiona a cualquiera.
“Playa La Bocana se presta para practicar bodyboard; precisamente en mayo se realiza el torneo anual, que reúne a los mejores exponentes de este deporte del estado”, señala Alex, quien parece ansioso de entrar al mar.
El ánimo de los jóvenes no decae y por más de dos horas continúan cazando a la mejor ola. Mientras, más amantes del bodyboard aparecen en escena, algunos con un largo camino recorrido en este deporte.
