Ahí está Lázaro Cárdenas del Río, enfundado en su traje azul y en plena camaradería con la mujer de la etnia Triqui a la que le toca el hombro, como de seguro lo hizo cientos de veces con indígenas de Oaxaca en los pueblos que recorrió a pie y que pensaba ayudar con un plan maestro que desarrollara caminos y riego para cientos de hectáreas, propiedad de campesinos mixtecos.
Es una fotografía tomada el 5 de marzo de 1967, en el municipio de Santiago Juxtlahuaca, cuando “Tata Lázaro” ya no era presidente de México (1934-1940), pero encabezaba la Comisión del Río Balsas y andaba los pueblos de Oaxaca, aquellos donde instrumentó el más grande reparto agrario del país, que reactivó la economía de muchas familias pobres de la zona, pese a las resistencias de terratenientes españoles.
La placa, publicada en la red social Facebook, compartida más de tres mil veces, rápidamente reunió cientos de comentarios a favor del presidente que prometió unir con una carretera a Huajuapan de León, con la zona Triqui y la Costa de Oaxaca y que a 78 años sigue sin terminar, igual que obras carcomidas por el tiempo, víctimas del olvido gubernamental.
La Mixteca, apoyo total de Cárdenas
El libro “Los comerciantes de Huajuapan de León, Oaxaca, 1920-1980” de Cristina Steffen, da cuenta del apoyo decidido de Cárdenas a una de las regiones con mayores carencias de Oaxaca, aún estos días.
Ejemplo de ello fue la construcción de la carretera internacional Cristóbal Colón, que en 1943, 10 años más tarde de haber terminado su mandato, unió a la Ciudad de México y Oaxaca, pasando por Huajuapan de León.
También un estudio económico, social, biológico y geológico que Lázaro Cárdenas pidió a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y que incluso encabezó el entonces rector de la máxima casa de estudios, Luis Chico.
En 1937 “Tata Lázaro” recorrió los municipios mixtecos Nochixtlán, Tlaxiaco y Huajuapan de León en donde volteó su interés a los tejedores de palma a quienes les propuso una cooperativa y un plan de comercialización y que hoy siguen vendiendo a “coyotes” su trabajo de todo un día a dos pesos la pieza.
Así era el proyecto para sacar de pobreza la Mixteca
Como Vocal Ejecutivo de la Comisión de la Cuenca del Río Balsas quería proteger las cuencas hidrográficas, hacer brigadas contra incendios, proteger el campo de ganada cabrío, por otro menos depredador, y hacer estudios de conservación de suelo y agua.
También hacer viveros de agaves, de nopal de fruta y forrajero; organizar almacenes donde se vendiera madera a precios justos,organizar una posta zootécnica para mejorar el ganado en la región.
Instrumentó los primeros apoyos que daba el gobierno en despensas dentro del programa, “Programa de Desarrollo de la Comunidad”, pero a cambio de tequio.
El libro de Cristina Steffen, señala que incluso, “mixtecos lloraron de alegría al recibir los primeros apoyos del programa, consistentes en maíz, harina, trigo y leche en polvo”.
Programa Especial de Atención para la Mixteca
En 1964 la Comisión del Río Balsas instrumentó un programa para la Mixteca de Oaxaca con la construcción de cinco presas y viveros forestales para beneficiar a comunidades como Tamazulápam, Ayuquila, Huajuapan, San José de la pradera, Mariscala, Tonalá y San Jorge Nuchita.
Hubo obras de agua potable, escuelas, caminos, mejoramiento de ganado, talleres de costura, y de producción y eran los campesinos de la zona quienes llegaban con el General Lázaro Cárdenas quien atendía sus peticiones personalmente y las llevaba a cabo.
“El General recibía y escuchaba atentamente a grupos de mixtecos. Con paternal solicitud les dio respuestas que alientan a estos hombres a seguir laborando con esperanza en el mañana”, daba cuenta la prensa de la época.
Su presencia en zona Triqui
En 1964 la Comisión puso una residencia en Juxtlahuaca, lugar donde vivió “Tata Lázaro”. Electricidad, salubridad, y construcción de caminos y 102 escuelas fueron una realidad.
También el Boquerón de Tonalá, la presa de Yosocuta, el puente Morelos de Tonalá, las carreteras que unen a Huajuapan, Tonalá y Mariscala; realizaron trabajos para una carretera que uniría al puerto de Veracruz con Acapulco pasando por Huajuapan de León, Juxtlahuaca y la zona Triqui, obra que nunca se terminó.
En 1967, Lázaro Cárdenas logró que el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz entregará 2 millones de pesos a tejedores de palma de Cacaloxtepec e incluso hubo un proyecto que contemplaba la construcción de un edificio para la cooperativa y compra de maquinaria para la comercialización del sombrero de palma, que sólo en sueño quedó.
Los mixtecos nunca perdieron las esperanzas de que algún día regresara “Tata Lázaro”, para terminar su proyecto, al que dedicó 10 años de su vida desde 1960.
En enero de 1970, Lázaro Cárdenas, gravemente enfermo, recorrió la Cuenca del Balsas y daba espacio y trámite a las quejas de los indígenas, como lo haría en esta placa propiedad del archivo fotográfico de la UNAM, que queda en el recuerdo para la posteridad y la añoranza.
