(Segunda parte)
Continuando con la primera parte de este artículo, en la que se destaca la participación de la mujer a través de la creación de Ligas Agrarias Femeniles a partir de la década de los 30´s en México, fungiendo como secciones autónomas subordinadas a las Ligas de Comunidades Agrarias estatales y a la Confederación Nacional Campesina (CNC), Oaxaca no se quedó atrás, ya que en el Archivo Histórico Central del Archivo general del Estado de Oaxaca se encuentran documentos históricos que son testimonios fieles de estos movimientos, por ejemplo, podemos consultar el acta constitutiva de la liga femenil de la lucha social del pueblo de San Lucas Quiavini, Ex -Distrito de Tlacolula , Estado de Oaxaca , con fecha del primero de Mayo de 1937, siendo las diecinueve horas, reunidos en una sesión del Comisariado Ejidal, la mayoría de las esposas de los ejidatarios de ese lugar constituyeron la “Liga Femenil de Lucha Social” dando fe y legalidad el representante del Departamento Agrario, el Ingeniero Darío Meixueiro, en la que protestaron ante la asamblea lo siguiente:
“Protestamos cumplir y hacer cumplir la exposición de motivos, declaración de principios, programa de acción y estatutos que rigen los destinos de las Ligas Femeniles en la región Lagunera, así como los acuerdos de las asambleas y del secretariado en tanto el Departamento Agrario nos oriente para formar la exposición de motivos, declaración de principios programa de acción y estatutos que deben regir en las ligas femeniles de este estado” (Imagen 2)
Con este documento administrativo se dio la legalidad al inicio de la vida oficial de esta organización, la cual les ayudaría a establecer sus estatutos, comité directivo y reglamento interno. Posteriormente, el primero de Octubre de 1941 se envió un oficio dirigido al General de División Manuel Ávila Camacho Presidente de la República Mexicana, por parte de la Liga de Mujeres Campesinas integrantes de la organización femenil, adheridas al Comité Regional Campesino de la CNC (Confederación Nacional Campesina), donde expresaban que pasado los cinco años de la creación de esta Ranchería, los vecinos del Pueblo de San Felipe Ixtapan, siendo una población con mayor número de habitantes, y oportunidad adquisitiva de armas, cometieran injusticias, amenazas y aberraciones que llenaban de espanto y terror a los habitantes de San Miguel Tixa, perteneciente al municipio de San Pedro y San Pablo Teposcolula, de la Mixteca Alta oaxaqueña. (Imagen 3)
Con este oficio se demuestra el cumplimiento a uno de los objetivos de las Ligas Agrarias femeniles, puesto que estaban defendiendo su acceso a la propiedad de la tierra, el empoderamiento económico, su seguridad y la de sus familias así como acusaban la desigualdad histórica rural que estaban viviendo en su entorno.
Años más tarde en el Municipio de Santa María Nduayaco, Teposcolula, el 21 de marzo de 1945 se resolvió de manera tranquila y eficiente una falsa acusación que se realizó por parte de la señora Lucia López, quien demandó por robo a los representantes de la Liga Femenil é Higiene y Salubridad Pública, correspondientes a la Agencia de San José de Gracia, los cuales solo cumplían el acuerdo de recorrer cada 15 días las habitaciones, haciendo recomendaciones de aseo a sus casas, animales y el cuidado de sus hijos. En este caso se le encontraron dos marracitos de aguardiente que vendía clandestinamente, infringiendo el estatuto de rigor ya establecido, motivo por el cual se dio a la falsa acusación y difamación de esta liga, que fue resuelto de manera amistosa con todos los involucrados. (Imagen 4 y 5)
Esta y más información relevante podemos encontrar en los documentos históricos que se resguardad en el Archivo histórico Central del AGEO, los cuales ayudan a reconstruir el pasado y brindan un panorama de como se ha venido integrando la sociedad en los diferentes eventos de la vida cotidiana.
