Para la policía segundo Esther López Bailón, el arriesgar su vida por la ciudadanía no tiene precio.
Este trabajo lo ha desempeñado durante 22 años que tiene al servicio de los oaxaqueños en la Policía Municipal.
Es satisfactorio estar dentro de la corporación policiaca. “Es agradable ayudar a los demás, sobre todo cuando se hace bien el trabajo, la satisfacción es que la ciudadanía quede contenta”.
Para ella, por el tabú de la cultura de que el hombre siempre es la máxima figura, es que se le hace difícil trabajar con elementos masculinos, “me ha sido complicado laborar con ellos, pero no imposible”.
Refirió que regresar a su hogar con vida es algo valioso, ya que en esta profesión sabe a qué hora va a entrar, pero no sabe si regresará, “es satisfactorio saber que vamos de vuelta a casa, porque sabemos que alguien nos espera, y nos hemos ido acoplando, sobre todo, cuando se les explica a los hijos la labor que tenemos que realizar como policías”.
En estos casi 22 años que lleva dentro de la corporación, ha sido testigo de cómo ha evolucionado la delincuencia, “sobre todo, porque carecemos de leyes que se apeguen más a lo que es el día a día en estos lugares, necesitamos que los legisladores vengan al terreno, que sepan qué es lo que necesitamos para que puedan promulgar leyes acorde a las necesidades que tenemos, esto, es por el bien de la ciudadanía”.
Invita a la ciudadanía a denunciar
Una de las situaciones que la desmotiva, es el hecho de que cuando logran atrapar a un delincuente, la víctima no hace la denuncia correspondiente.
“En cuestiones de delito, se requiere que la ciudadanía denuncie, porque cuando no lo hacen, nos quitan las armas para consignarlo ante el agente del Ministerio Público, y a veces nos desmotiva, porque se ve fácil correr detrás de un delincuente y atraparlo, y todo para que no haya denuncia”.
Y es que no saben la manera en que el delincuente va a reaccionar. “Tenemos que sortear dificultades; todo el trabajo que hacemos, para que al final nos digan las víctimas que no tienen tiempo para presentar la denuncia, eso desmotiva”.
Dijo tener muchas anécdotas, en especial cuando acudieron a efectuar una detención de unos chavos que se estaban saltando de una casa para robarla, “los detuvimos, ya habían vaciado el inmueble, casi tenían una camioneta llena con todas las pertenencias. Localizamos a los dueños de la casa y nos sorprendieron porque tienen otra religión (es católica), ya que en ese momento nos dijeron que nos acercáramos a ellos, mientras llegaban algunos vecinos y sus familiares y empezaron a orar por nosotros, lo cual fue muy agradable”.
Para López Bailón, el combinar su trabajo con su hogar es difícil, “porque así como está la situación, la delincuencia está muy avanzada, tenemos más drogas expendiéndose en todos lados, entonces, es más complicado estar en casa donde tenemos que poner cara de buenos y en el trabajo debemos estar más enérgicos porque si no lo hacemos así, nos rebasan, y sobre todo a nosotras que somos mujeres”.
Una de sus principales preocupaciones como policía es estar de manera continua capacitándose, “a veces a nuestro municipio le llegan los recursos, otras no, pero depende de cada elemento de cuánto quiera capacitarse y hacer bien su trabajo”.
Recomendó a la ciudadanía que se encuentre alerta, porque la seguridad no es nada más cuestión del policía, sino de todos, por lo que se deben de cuidar mucho de dónde camina, amistades.
“Lo que espero de la ciudanía oaxaqueña, a la que me debo, es comprensión, que se den cuenta que también somos seres humanos y que por ello tenemos errores, debilidades, que no piensen en que por ser policías, somos súper héroes, y que hacemos lo humanamente posible con lo que tenemos”, concluyó.
