A escasos días de iniciada la temporada de huracanes y ciclones tropicales para el océano Pacífico, las carreteras en Oaxaca se encuentran en pésimas condiciones.
Un diagnóstico interno de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en la entidad revela que con respecto a las vías bajo responsabilidad del gobierno federal, mil 621 kilómetros se encuentran en buen estado, 854 kilómetros en estado aceptable y 274 kilómetros en estado deficiente; la más dañada, la carretera Tuxtepec-Palomares.
En tanto, de acuerdo con fuentes de Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO), aún no hay inversiones definidas para aplicar en este año en materia de construcción y rehabilitación de vías, hasta en tanto no se apruebe el Plan Estatal de Desarrollo del actual sexenio.
A su vez, la propia SCT a nivel central reconoció recientemente que 30 de cada 100 kilómetros de la red vial en el país presenta un deterioro superficial y estructural, que dificulta el tránsito de las unidades de motor, y en consecuencia contribuye a rezagar el desarrollo del país.
En el caso de Oaxaca, el 28 por ciento se encuentra en malas condiciones.
Como los cerros, las carreteras se desgajan.
Meta inalcanzable
Según el Centro Oaxaca de la SCT, la meta del gobierno federal es que en el año 2030, México se ubique dentro del 20 por ciento de los países mejor evaluados dentro del índice de competitividad en la institución en el que elabora el grupo económico mundial. Pero:
“Para alcanzar esta meta hoy debemos convertirnos en uno de los líderes de América Latina debido a la calidad en nuestra infraestructura, para lograrlo es necesario un visión de largo plazo, incrementar los recursos productivos públicos y privados para el desarrollo de la infraestructura”.
Además, “promover la erogación publianual para proyectos de inversión en infraestructura, impulsar y dar prioridad a proyectos de mayor rentabilidad social y económica con base en su factibilidad técnica, económica y ambiental, resolver la problemática en materia de adquisición de derecho de vía, promover activamente esquemas de participación público-privadas para el desarrollo en infraestructura”, destaca en su análisis.
Cruda realidad
En materia de infraestructura, Oaxaca uno de los más rezagados del país, a pesar de contar con 24 mil 836 kilómetros de vías de comunicación, en su mayor cantidad bajo la responsabilidad de la autoridad estatal.
Se ubica con 261 kilómetros de vías férreas en cuatro rutas, Amozoc-Tlacomuna, Tehuacán-Esperanza, Teotitlán-Veracruz y Córdoba-Medias Aguas; existen tres concesionarios de ferrocarril teniendo en Tehuantepec, a la del sureste, en Chiapas Mayab, esta última que hace poco fue retirada la concesión y está en poder de la SCT.
En materia aérea, existen cuatro aeropuertos; el principal ubicado en Santa Cruz Xoxocotlán, el de Puerto Escondido, el de Bahías de Huatulco y el recientemente abierto en Ciudad Ixtepec.
Cuenta asimismo con un puerto de altura, en Salina Cruz, mismo que se amplía como parte del proyecto de Zonas Económicas Especiales.
En la Costa, cerca de Pinotepa Nacional, las lluvias amenazan la infraestructura carretera.
¿Y las supercarreteras?
Sin embargo, el mayor rezago --que ha impactado y frenado también el desarrollo económico y social de Oaxaca-- se encuentra en la construcción de las supercarreteras Oaxaca-Istmo y Oaxaca-Costa, el primero iniciado en el comienzo del sexenio de José Murat Casab y el segundo a mediados de la gestión de Ulises Ruiz Ortiz.
La vía rápida Oaxaca-Mitla-Tehuantepec tiene una avance general de un 67.5 por ciento y que está en vías de reiniciar los trabajos. En el caso de Barranca Larga-Ventanilla, tiene un avance del 52.5 por ciento y actualmente se encuentra en prebases de licitación, que ahora será vía el Fondo Nacional de Infraestructura (Fonadin).
Otros rezagos son la ampliación a cuatro carriles de la carretera Bahías de Huatulco-Pochutla, que tiene al menos una década de construcción y registra un avance del 77.3 por ciento; asimismo, la vía Acayucan, Veracruz-La Ventosa, Salina Cruz, con un 68 por ciento de avane en sus 97.7 kilómetros.
No hay dinero
De acuerdo con el diagnóstico de la SCT, son compromisos presidenciales pendientes, además de las dos supercarreteras, la aplicación y conservación de la red carretera, la restauración y eficiente funcionamiento de los módulos de maquinaria en los caminos rurales, la ampliación de banda ancha y cobertura de radio y televisión, nuevas frecuencias de instalación de equipos de trasmisión, reordenamiento vial en el estado de Oaxaca y mejoramiento de la red ferroviaria y portuaria.
No obstante, a la fecha no hay recursos para ello, pues para la conectividad de la red carretera estatal se se requieren acciones en 65 municipios; falta modernizar mil 176 kilómetros de dos mil 202 kilómetros, para lo cual se requiere una inversión de seis mil 605 millones de pesos.
Pero este año fueron autorizados para ello 338 millones de pesos a nivel federal, a fin de modernizar dicha red, por lo que el reto aún es gigantesco.
Grave dispersión
Según el diagnóstico del Centro Oaxaca de la SCT, el gran reto para hacer eficiente la red carretera es la grave dispersión del estado, pues hay poblaciones de 250 habitantes que ocupan el 77 por ciento del territorio de Oaxaca y 10.8 lo ocupan de 250 habitantes a 500 habitantes.
Sólo el 12.4 por ciento son localidades mayores a 500 habitantes, lo que dificulta llegar con la infraestructura como carretera como de satelital o de cualquier otro medio electrónico dada la gran dispersión.
Reparación de asfalto, a mano.
Graves retrasos
Según publicó recientemente el diario El Universal, la calidad de vida de las carreteras del país se encuentra en declive.
De 2014 a la fecha, casi 113 mil kilómetros perdieron la categoría de buenas o al menos satisfactorias condiciones de circulación, debido a falta de trabajos de mantenimiento y rehabilitación.
Al 2015, las entidades con mayor deterioro en las vías de comunicación son Tlaxcala, con 43 por ciento; le sigue Oaxaca, con 38 por ciento; Oaxaca con 28 por ciento; Michoacán con 27 por ciento, y Jalisco con 27 por ciento.
La inversión pública en carreteras también ha disminuido, pues mientras que en 2014 fue de 63 mil 200 millones de pesos, en 2017 es de 38 mil 400 millones de pesos.
