Solo se alcanzan a ver calles de tierra desproporcionadas, sin pavimentar; conforme más se aleja uno de las avenidas principales o de las calles ‘grandes’, más posibilidades hay de ver menos o nada de pavimento. Lo que antes eran llanos, monte y ‘estaba pelón’, hoy son solo atisbos o amagos de nuevas colonias.
En la capital de Oaxaca y la zona conurbada es un tanto normal ver este tipo de escenarios que, si bien exhiben alguna carencia, no están del todo abandonados, debido a que cuentan con algunos de los servicios básicos como la luz. El drenaje es sustituido algunas veces por una fosa séptica y el agua potable por líquido en pipas.
Algunas colonias de Santa Cruz Xoxocotlán, Cuilápam de Guerrero, e incluso asentamientos ubicados en las partes altas de la capital, como la 10 de Abril o la Heladio Ramírez, dan muestra de que la falta de servicios básicos propicia que el progreso de la zona sea aún más lento.
Calles de tierra en las que el pasar de un coche levanta el polvo, subidas prolongadas, muros de piedra, terrenos con signos de pasto recién quemado o simplemente casas regadas por aquí y por allá, unas encima de otras, son el paisaje común de las zonas a las que las instancias de gobierno no prestan atención.
Otro de los sellos distintivos de estas zonas en la entidad es la presencia de mototaxis, ese transporte que por su tamaño principalmente, puede colarse ‘hasta la cocina’ en lugares o colonias a las cuales las rutas del transporte urbano simplemente no contemplan entrar, al menos no por el momento.
También se ven muchos perros, pobres animales apostados afuera de los terrenos cercados con alambre o al pie de la puerta de las casas de obra negra; no se sabe si pertenecen a la casa en la que están, pero lo que sí comentan vecinos es que fueron llevados hasta allí para ‘cuidar’… ¿Qué y de qué?, nadie lo sabe, pero están ahí para ‘cuidar’. Y, por supuesto, para reproducirse desmedidamente ante el amparo de la inconsciencia de los ‘dueños’.
Y así va la vida en las colonias ‘abandonadas’, donde el silencio que genera el poco paso de autos o la nula presencia de comercios, da la sensación de estar en un buen lugar. Sin embargo, al analizar que no hay agua, no hay calles pavimentadas, que apenas entra la luz y que hay que cavar una fosa séptica que a la postre hay que vaciar, mucha gente se pregunta si realmente está en un buen lugar.
